lunes, 24 de junio de 2019

Miura se cita con la historia en la cuna del toro bravo


Utrera es conocida por ser la cuna del toro bravo. Sin embargo nunca había sido lidiada en la Villa una corrida de Miura.

El solo hecho de ser anunciada suponía ya un acontecimiento histórico que merecería la pena vivir.

La tradición taurina de Utrera y su vinculación con la legendaria ganadería daba a la corrida un sabor especial que había que paladear.

En el camino a Utrera fui contando a mi hijo Mauricio el porque Utrera era llamada la cuna del toro bravo. Conté con la inestimable ayuda de mi contertulio en la Tertulia Taurina el Porvenir y magnífico aficionado, Ignacio Tallón, que vino con nosotros desde Sevilla y que tiene una amplía cultura taurina.

Entre los dos tratamos de poner en pie los motivos por los que Utrera es considerada la cuna del toro bravo.

Las primeras noticias escritas de Utrera datan del año 1250 y ya en ella se define la localidad como rica en ganado, en especial de caballos y toros. La riqueza de su campiña facilitaba la cría de ambos animales. De hecho en el escudo de la localidad puede observarse la figura de un caballo y un toro.



El origen de las fiestas taurinas también tiene un importante antecedente en Utrera donde en 1594 comienzan a celebrarse las denominadas fiestas de "toros y cañas" con motivo de las festividades del Corpus y la Virgen de Consolación.

Las fiestas de toros y cañas  no eran otra cosa que la caza del toro a caballo y con lanzas. Estas fiestas se celebraban en la Plaza del Altozano y cobraron gran popularidad.

Fiestas en Utrera. Del libro Campos de Utrera. La cuna del toro bravo


Tanta popularidad cobraron que se hicieron extensivas a Sevilla para ser celebradas en la Plaza de San Francisco , pero los caballeros lanceadores eran llevados desde Utrera.

El propio Francisco de Quevedo en "El zurdo alanceador" dice:

Viendo que el torear es sumo grado
de la caballería remendona,
me fui el año pasado,
con dos hacia-fidalgos entre dones,
a las fiestas de Utrera, con rejones.."


Como cuentan Salvador de Quinta y José Rodríguez Méndez en su muy recomendable libro "Campos de Utrera. la cuna del toro bravo" los toros de la época eran desmedidos, broncos y feos. Daban pocas facilidades para la lidia.

Las ganaderías no estaban muy organizadas y los frailes dominicos que estaban asentados en Utrera habían creado las llamadas ganaderías conventuales. Recopilaron reses de los diezmos que los fieles habían de pagar a la iglesia- El diezmo que se había de pagar a la Iglesia era el diez por ciento de las ganancias que los fieles tenían en sus actividades.  Se solían pagar en especie y era habitual que los frailes lo recolectasen con cabezas de ganado que posteriormente criaban en el Cortijo El Algarabejo. 

En aquella época había en España tres grandes núcleos de la cría de toros.

En Casparroso (Navarra) se criaba la casta Navarra.

En Villarrubia de los Ojos (Ciudad Real) la casta Jijona.

 Y en Utrera pastaba la andaluza.

Recientemente en el Real Decreto 60/2001 de 26 de enero define los prototipos de las razas bovinas de lidia.

En el citado Real Decreto se definen cinco castas principales de las que derivan todos los encastes que se lidian en la actualidad.

Estas cinco castas son las siguientes:

1.- Cabrera

2.- Gallardo

3.- Navarra

4.- Vazqueña

5.- Vistahermosa

De estas cinco castas derivan los distintos encastes de la cabaña bovina de lidia de hoy día.

Los encastes a su vez tienen distintas líneas.

Pues bien, de esos cinco encastes originales, tres de ellos ( Cabrera, Vázquez y Vistahermosa) tuvieron su origen en Utrera.

Especial relevancia tuvo el toro de Cabrera, que se ocupó de seleccionar un toro singular, muchos de ellos provenientes de ganaderías de conventos o "diezmeras". La cría de su toro cambió la lidia, pues dio como resultado un toro de buena alzada, corpulento, largo galgueño, bravo, fuerte, poderoso y desarrollando mucho sentido.

Pronto se hicieron famosos en toda España y dieron toros de leyenda como aquel lidiado en Madrid el 25 de abril de 1831 que según cuentan las crónicas fue " el toro más difícil de cuantos se recuerdan en la Plaza de Madrid, y que después de haber recibido ocho estocadas, obligó al torero (Morenillo) a tirarse repetidas veces al callejón con la amenaza cierta de llevárselo por delante. El Presidente de la corrida viendo que la noche se venía encima y en previsión de mayores desgracias ordenó que sacasen la medía luna". Ese artilugio se utilizaba raras veces. Un peón golpeaba los tendones de los cuartos traseros , dando con el animal en tierra, para allí indefenso darle muerte. Durante esta feria de San Isidro podía observarse en los bajos de la plaza una exposición particular de elementos de la lidia del siglo XVIII y había una media luna expuesta.

Media luna con la que se cortaban los tendones de los toros difíciles de matar




La sangre de los toros de Cabrera es la que permanece mas pura de cuantas nacieron en el siglo XVIII en los campos de Utrera.

Queda acreditado que en 1852 se venden a D. Juan Miura 172 vacas y media y 6 bichos y medio (en la ley no escrita de la ganadería se entendía que 3 utreros eran dos cabezas y que 2 eralas eran una).

Miura ha seguido manteniendo su pureza hasta nuestros días y han construido su propia leyenda, pero no debemos olvidar que en la finca "La Dehesa de Los Molares" inicialmente  y en las fincas de "Matallana" y "Los Alguacilillos" con posterioridad se comenzó a forjar el mito que encumbró a Cabrera y luego a la dinastía ganadera más famosa de la historia : Miura.

Viendo una corrida de Miura no es necesaria mucha imaginación para hacerse una idea clara de como fueron aquellos toros  que asombraron y asustaron a los aficionados del siglo XVIII.

Aunque posteriormente Miura introduce algunas reses procedentes de Vázquez y Vistahermosa sigue con una predominancia clara y manifiesta de Cabrera.

Sería injusto no hacer mención en estas líneas a algún hecho destacado de estos dos encastes primitivos.

El Conde de Vistahermosa crió un toro de corta alzada, correctas proporciones , fuerte , de cabeza pequeña, cornicorto, astifino y de enorme nobleza y bravura.

Sus toros pastaban en la Dehesa de Salvador Díaz, camino de Arahal  y posteriormente en "La Ventosilla", "El Sorbito" y "Gómez Cardeña", donde Juan Belmonte se quitaría la vida en 1962.

La mayoría de las ganaderías actuales proceden de la casta Vistahermosa, casi un 95% de la cabaña mundial.

El Conde de Vistahermosa tenía un bello palacio en Utrera , que hoy es la sede de su Ayuntamiento y cuya visita es muy recomendable.



Palacio del Conde de Vistahermosa , actual ayuntamiento de Utrera

Interior del Palacio del Conde de Vistahermosa, actual Ayuntamiento de Utrera


El encaste Vazqueño es una mezcla de Cabrera y Vistahermosa y consiguió toros ni tan corpulentos como el primero ni tan recortados como el segundo. Vicente José Vázquez ganó gran dinero con su ganadería, pero fue capaz  de gastar mucho más aún .

El Rey Fernando VII se encapricho en comprar una ganadería, pero quería una de las punteras. como Vázquez no tenía descendencia no vio mal vender su ganadería al Rey. Enviados del rey eligieron 700 animales entre vacas, toros, novillos , erales, terneros y cabestros.

Fueron trasladados a pie desde Utrera a Aranjuez, donde pastarían en terrenos reales. Cuando el Rey se cansó de la ganadería se la cedió a una persona de su Corte. El Duque de Veragua. Por tanto la casta Vázquez derivó en lo que hoy se conoce como encaste Veragua.

Con razón podemos decir que la cuna del toro bravo fue Utrera.

La leyenda de Miura comienza a forjarse pronto pues en 1862 el toro "Jocinero" hiere mortalmente al diestro " Pepete".

Las muertes de El Espartero, corneado por "Perdigón", Dominguín por " Desertor", Manolete por " Islero" y varias más (hasta nueve cogidas mortales) incrementan la leyenda negra de Miura durante los siglos XIX y XX.

Muestra de su gran dificultad es que solo diez diestros han sido capaces de encerrarse en solitario con seis toros de Miura, gesta que es considerada de grandísimo mérito.

Estos diez toreros de leyenda fueron Bocanegra, Lagartijo, Mazzantini, Moreno de Alcalá, Gallito, Antoñete, Joaquín Bernadó, Espartaco, Padilla y Javier Castaño, este último en Nimes y tras superar un cáncer.

Con todos estos antecedentes y muy ilusionados llegamos a Utrera donde antes de comenzar la corrida pudimos saludar a dos de los tres diestros.

El autor del blog con Octavio Chacón e Ignacio Tallón

El autor del blog con su hijo Mauricio junto a Pepe Moral
Escribano, Chacón y Moral antes de iniciar el histórico paseíllo

Paseíllo sobre el hierro de Miura pintado en la plaza


Pero la leyenda de Miura tenía que tener un hito más.

Y el destino quiso que tras 177 años de lidia fuese en Utrera donde por primera vez en la historia un toro de Miura fuese indultado. Un 22 de junio de 2019.

"Tahonero" se llamaba el quinto de la tarde, que le tocó en suerte a Manuel Escribano. Nacido en enero de 2015, marcado con el número 42 y lidiado con 570 kilos de peso. Si muchos de sus hermanos pasaron a la historia por dar muerte a grandes figuras del toreo, otros por grandes y memorables faenas, otros por sembrar el pánico  en el ruedo , otros como Escobero por dar cortijos a toreros, "Tahonero" pasará a la historia por ser el primer toro de la legendaria ganadería de Miura en ser indultado.

Tahonero en Zahariche antes de ser embarcado



Tahonero fue extraordinario por bravura, casta y nobleza. Ya en el capote se vieron sus facultades y las buenas condiciones del toro. Escribano lo dejó largo en el caballo y tomo dos varas muy buenas.
Manuel Escribano que ya había banderilleado al segundo de la tarde, volvió a banderillear de manera espectacular en un muy buen tercio de gran mérito sobre todo por la proximidad de la cornada de Madrid y el esfuerzo físico que supone su empleo a fondo en banderillas. Se la jugo en el ultimo par al quiebro pegado a las tablas.

Comenzó su faena con un pase cambiado por la espalda, varios más muy ajustados lo siguieron, unos en largo y otros en corto. Varias series al natural con mucho temple y ligazón. Embestidas muy encastadas y por abajo.

El toro no paraba de embestir con movilidad, nobleza y sin abrir la boca. La gente comenzó a pedir el indulto que fue concedido entre el clamor de la grada.


Escribano en un momento de la faena del indulto


Los cabestros saltaron al ruedo para recoger a "Tahonero", pero este se resistía a irse a chiqueros. Como buen Miura no mostró ninguna querencia a chiqueros. Por momentos recordó a aquel toro de Cabrera lidiado en Madrid que tuvo que ser sometido a la media luna. Nadie podía someter a "Tahonero" que seguía embistiendo a todo lo que se moviera. Hasta los cabestros mostraban sus respetos al toro y rehuían sus embestidas con pavor.

Tras mas de 45 minutos en el intento , hubo que fabricar un lazo con una soga, lanzarlo a los pitones y ser ensogado por ellos para ser introducido en chiqueros mientras varias personas jalaban de la soga desde dentro de los chiqueros y otras cuantas lo empujaban por detrás. Un hecho épico y único en el indulto de un toro, que se recordará en los anales de la tauromaquia.

El otro triunfador de la tarde fue Octavio Chacón que cortó una oreja a cada uno de sus toros con un toreo muy centrado. Participe de otro hito histórico al tocarle en suerte el primer Miura que se lidiaba en Utrera, "Babuchito". Brindó a Manuel Escribano. Le cortó una oreja de mucho mérito tras una faena de muy buena compustura y muy buenos pases de pecho.

El cuarto era un preciso toro sardo, atípica capa en Miura, pero de una estampa espectacular. Faena muy seria la de Chacón que le valió otra oreja.

Toro sardo de Miura lidiado en cuarto lugar por Octavio Chacón

Bella estampa del sardo " Taponero" en la plaza de Utrera

Pepe Moral estuvo muy torero en ambos toros con el capote, con bonitas verónicas y chicuelinas ajustadas para poner al toro en la suerte de varas. Aseado con la muleta y fallón con los metales.

El indulto de Tahonero incrementa la leyenda de Miura. Dicen que los toros son un reflejo de sus criadores. Cuentan que Fernando VII vino a Utrera a presenciar una corrida de toros  y que Cabrera consiguió que el Rey se alojase en su casa.

Enseñandole la casa y sus pertenencias vio el rey un caballo tordo rodado de sangre berberisca.

El Rey dirigiéndose a Cabrera le dijo

- Mucho me complacería que que me ofrecieses este soberbio animal , en recuerdo de mi visita.

A lo que el ganadero sin vacilar , respondió

- ¡ Imposible de todo punto , Majestad! Porque es el caso que mi capricho de poseer esta jaco es igual, si es que no supera, el vuestro.

Fernando VII pensó que valía más reinar sobre hidalgos valientes, que sobre aduladores cortesanos y le contestó

- Como gustes Cabrera. quizás a ti te haga mejor avio que a mi.

Esa entereza también la ha tenido siempre la familia Miura, que ha permanecido siempre fiel a sus principios en la cría del toro bravo.

Recientemente asistí a la presentación del libro de Luis Rufino "Miura. 175 años a través de los carteles y la prensa".

A la misma asistieron D. Antonio y D. Eduardo Miura. Ambos hicieron hincapié en lo que habían aprendido de su padre no solo en la parte profesional sino en la conservación de valores humanos.

Presentación del libro de Miura de Luis Rufino citado en el texto


Ellos hablaban así  ese día: " La labor infatigable de cuántos nos han precedido , es el más callado e incalculable timbre de gloria que hemos recibido y por el que día a día intentamos mantener , emular y honrar desde el emocionado recuerdo hacía los 55 años en que mi padre, Eduardo Miura Fernández, rigió los destinos de nuestra casa de manera ejemplar y fecunda".

Como el objetivo principal  de este blog es honrar la memoria de mi abuelo, el Dr. Leal Castaño me permito hacerlo publicando dos fotos de momentos vividos por mi abuelo con D. Eduardo Miura.

El Dr. Leal Castaño con D. Eduardo Miura en el Club Taurino de Sevilla


En la primera de ellas mi abuelo , que por entonces presidía el Circulo Taurino de Sevilla, entrega una distinción a D. Eduardo Miura.

La segunda esta tomada de un acto en la que los ganaderos de Sevilla rindieron un bonito homenaje al Dr. Leal Castaño.

D. Eduardo Miura departiendo con el Dr.  Leal Castaño en animada charla


 



Terminaré con unas palabras de Alberto García Reyes en la presentación de libro citado.

 "Se me viene a la cabeza un verso del poeta peruano Cesar Vallejo que dice: ¡ Haber nacido para vivir de nuestra muerte!.

"Eso es. Miura no es el nombre de una saga ganadera fundamental para el arte que ha conocido ya tres siglos distintos, ni el hierro de un toro bravo mítico, ni el rótulo de un cartel que se desangra. Nada de eso. Miura es un concepto metafísico: la muerte al revés. Es como el toro de Guisando que Lorca le puso por delante a Sánchez Mejías, casi muerte y casi piedra, una escultura en movimiento, un mugido de siglos en el silencio inabarcable del miedo cuando se viste de belleza".

" Porque mientras pueda seguir saltando un Miura a la Plaza de nuestras letras, podremos seguir soñando".


Tahonero irá al campo a padrear para poder seguir soñando con el toro de Miura.


D. Eduardo y mi abuelo  vieron juntos desde la Gloria el primer indulto de un Miura y yo tuve el privilegio de verlo en la cuna del toro bravo acompañado de uno de mis hijos.













domingo, 9 de junio de 2019

Un dia para quitarse el sombrero

Mientras comía en el muy taurino restaurante Casa Salvador con Juan Salazar, dos elegantes señoras se acercaron a nuestra mesa y de manera muy educada se dirigieron a mi anfitrión diciéndole:

- Perdone que le interrumpa la comida, pero ¿ es usted el aficionado de Las Ventas que siempre se levanta y hace una cortés reverencia cuando algún torero brinda el toro al público?

Juan sorprendido contestó.

- Si, soy yo.

- Es un gesto que siempre nos ha llamado la atención y nos parece tan bonito y tan entrañable que venimos a agradecérselo en persona.

El sentimiento que esas dos señoras expresaban me hicieron emocionarme, pues la primera vez que ví una corrida de toros con Juan me explicó el origen del gesto de la misma manera que lo hizo con estas dos señoras.

- Mi padre lo hacía siempre que un torero brindaba al público pues estimaba que cuando el brindis  es personalizado el brindado agradece el gesto. Por tanto cuando es un brindis a todo el público también debe agradecerse tanto el brindis como la disposición del torero a jugarse la vida. Mi padre asistía a los toros siempre con sombrero y tras el brindis del torero se destocaba del mismo y hacía una leve inclinación del cuerpo en gesto de agradecimiento y respeto. Yo solo continuo lo que durante tantos años vi hacer a mi padre.

En ese momento creo que todos disimulamos la emoción y la conversación continuó en taurina comunión.


D. Juan Salazar García-Villamil destocándose en un brindis junto a su hijo Juan que aparece con gafas en la foto.

 
Tuve la suerte de conocer a D. Juan Salazar García-Villamil el día de la boda de su hijo Juan. Solo mantuve con él una brevísima conversación de saludo , pero suficiente para ver su clase, elegancia y señorío, que sin duda su hijo mantiene en todo momento guardando noble homenaje a la memoria de su padre.

Educado en el colegio de El Pilar podemos encontrar un dato muy curioso en el blog titulado "Recuerdos del Pilar", donde Juan Gascón habla del " Libro de Oro" donde se destacaban los alumnos con mejores calificaciones.

En el curso "Ingreso" y perteneciente a la promoción de 1924 aparece D. Juan Salazar García-Villamil. En el curso inferior denominado en aquella época " Elemental" (promoción 1925) aparece D. Livinio Stuyck Candela.

Nadie podría imaginar en aquellos años que tendrían un importantísimo nexo en común. O quizás si.

D. Juan siempre fue un grandísimo aficionado a los toros y pudo presenciar grandes corridas de toreros del siglo pasado en la antigua plaza de la Carretera de Aragón y por supuesto en Las Ventas.

D. Livinio Stuyck Candela fue el fundador de la Feria de San Isidro. Según cuenta P. Barrera en la página opiniónytoros.com, la temporada taurina de Madrid siempre comenzaba en marzo y terminaba en octubre. Había dos abonos: el de primavera y el de otoño. Durante la guerra estos abonos desaparecieron. Entre 1939 y 1946 se celebran corridas de abril a junio y novilladas en verano.

En 1946 D. José Alonso Orduña, gerente de la plaza de toros de Las Ventas se jubila. La sociedad "Nueva Plaza de Toros de Madrid" propone como Gerente  a Livinio Stuyck Candela, abogado y representante en el Consejo de Administración de un grupo de accionistas catalanes.

D. Livinio ( descendiente de la familia Vardergoten-Stuyck , tejedores flamencos que se encargaron por petición de Felipe V de la fabricación y restauración de tapices y alfombras, fundando la Real Fábrica de Tapices de Madrid) aceptó y en 1947 reunió todas las corridas que había en el mes de mayo alrededor de la festividad de San Isidro y restauró el abono que había sido suspendido en la guerra.

D. Juan Salazar fue uno de los primeros abonados de la plaza y todavía en el día de hoy, por recuerdo a su padre y por afición taurina sus hijos aún conservan el mismo y desde esa localidad su hijo Juan continua saludando a todos y cada uno de los toreros que brindan al público. Y también lo hace en todas las plazas a las que asiste. En la Maestranza le he visto hacer el gesto en múltiples ocasiones.


Busto en homenaje a D. Livinio Stuyck en uno de los patios interiores de Las Ventas
Justo por delante del busto de D. Livinio pasamos para poder asistir al reconocimiento veterinario de la corrida que tendría lugar dos días más tarde. Tras el busto de D Livino se encuentra la casa que fue de Antonio Chenel " Antoñete". Su cuñado Paco Parejo fue durante muchos años mayoral de Las Ventas y la casa esta junto a los corrales de la plaza.

El autor del blog delante de la casa que fue de Antoñete

A los corrales nos dirigimos para ver descargar la corrida que se lidiaría dos días después. Esa misma mañana ya se habían enchiquerado los toros de la corrida de la tarde. Tras el desprecinto de los cajones donde viene los toros se comprueba la documentación del ganado y los crotales.

Uno de los veterinarios de Las Ventas, Javier Fernández, nos explica con detalle como en este primer reconocimiento se tiene  en cuenta que el ganado se ajuste a las características de su encaste, se comprueban las defensas de los animales y que no tengan heridas por asta de toro. Luego , uno a uno, se comprueba la movilidad de las reses, la visión y la valoración morfológica.

Se cita a los toros desde los burladeros de los corrales y se comprueba si responden a los estímulos.



Los corrales de Las Ventas

Como comentaba al principio Juan me invitaba a comer en Casa Salvador. Un templo de la comida casera y un auténtico museo taurino.

Fundada por Salvador Blázquez en 1941, supo atraerse una clientela de gran nivel donde destacaban banqueros, toreros, empresarios y actores de la talla de Charlton Heston, Alain Delon y Ava Gardner, el productor americano Samuel Bronston y el escritor Ernest Hemingway.

En 1976, Pepe Blázquez, sobrino carnal de Salvador transformó el negocio en uno de los restaurantes de referencia de la cocina madrileña. Pero además es un museo taurino de primera categoría pues de sus paredes cuelgan cuadros y fotografías que son autenticas joyas.

Este año le han concedido la Orden del Mérito del 2 de mayo, máximo galardón que concede la Comunidad de Madrid.

En la actualidad esta regentado por la hija de Pepe Blázquez, Ángeles Blázquez Gil. Ella fue una de las señoras que se acercó a preguntar a Juan Salazar junto a Esperanza González. Como nos contó tras la comida ambas forman parte del jurado que concede premios a los mejores quites artísticos y de socorro de la Fería de San Isidro.

Ángeles nos contó los orígenes del restaurante. La pasión de sus antepasados por los toros que les llevaba a cerrar el restaurante para recorrer España siguiendo a sus ídolos, Joselito el Gallo y Juan Belmonte, de cuyas corridas grababan películas que luego exhibían en el local proyectándolas en una sábana. Los orígenes de la prestigiosa peña taurina "Los de José y Juan" se gestaron en este local. De hecho ella aún conserva los carnets de socios de sus familiares.

D. Juan Salazar vivía muy cerca del restaurante y era un asiduo al mismo. La conversación de despedida fue muy amena y se notaba como los recuerdos de ambos se iban transformando en sentimientos.

Junto a Ángeles Blázquez, propietaria de Casa Salvador


Tras la magnífica comida con su correspondiente sobremesa esperaba aún otro plato fuerte.

Don Máximo García Padrós, cirujano jefe de Las Ventas , nos iba a enseñar la enfermería. Un autentico privilegio.

Don Máximo comenzó a trabajar en las Ventas en la feria de 1966, año de la mítica faena de Antoñete al famoso toro blanco de Osborne. Formó parte del equipo de su padre D. Máximo García de la Torre, que a su vez había sucedido al Dr. Jiménez Guinea. Este último fue llamado para desplazarse a Linares tras la grave cogida de Manolete.

En Casa Salvador puede observarse una copia del manuscrito del parte facultativo de aquella famosa y trágica cornada.


Parte facultativo de la cornada de Manolete en Linares expuesto en Casa Salvador
Con los tres doctores tuvo mi abuelo, el Dr. Leal Castaño, una gran relación, pero en especial con D. Máximo García de la Torre. Ambos tuvieron como causa común compartir las experiencias clínicas y aunar pautas de tratamiento poniendo las bases de la Sociedad Española de Cirugía Taurina.

 D. Máximo García Padrós es una eminencia de la cirugía taurina. Lleva a sus espaldas 53 ferias de San Isidro de manera ininterrumpida y en ese tiempo solo ha faltado a ocho festejos. Uno de los festejos más significativos que ha vivido fue aquel del año 2014 en el que los tres diestros (Juan Mora, Nazare y Jimenez Fortes) resultaron cogidos y la corrida tuvo que ser suspendida.

En la actualidad ve la corrida en un televisor que tiene en su despacho para poder observar mejor las posibles cornadas y actuar en consecuencia, ya que en la plaza se pierden muchos detalles.

Nos enseñó la enfermería con todo detalle y nos contó que está ubicada junto al patio de caballos, sitio poco higiénico, porque en el diseño actual de la plaza se proyectó una enfermería de caballos, pero no una para las personas.


El autor del blog con el Dr. García Padrós y Juan Salazar en el despacho de la enfermeria

En la puerta de la enfermería


Como curiosidad la enfermería está conectada con la capilla de la Plaza. Resalta una imagen reducida del Señor del Gran Poder que tiene una curiosa historia, que D. Máximo nos relató.

Manuel Mejía Rapela,  mas conocido como el Papa Negro, tuvo seis hijos con su mujer doña Carmen Jiménez. Ni que decir tiene que hablamos de la dinastía de los Bienvenida.

El domicilio de los Bienvenida sufrió permanentes requisas de los milicianos durante la Guerra Civil y el Papa Negro decidió enterrar la estatua del Gran Poder para que no fuera profanada. Esa escultura la trajo su mujer de la finca sevillana "la Gloria de Pilares".

Una vez finalizada la Guerra recuperan esa imagen y años después la familia dona la imagen a la Plaza de las Ventas. A ella se encomiendan cada tarde los toreros antes de iniciar el paseíllo.

Detalle de la imagen del Gran Poder de la capilla de Las Ventas

 Tras la visita a la enfermería nos dirigimos a la localidad que tantos años ocupó D. Juan Salazar  García-Villamil.

Es un placer pasear con su hijo por los bajos de la Plaza, porque es saludado y requerido por un sinfín de aficionados que valoran sus conocimientos.

Con independencia de lo que pasase en el ruedo el día había sido ya para quitarse el sombrero y agradecer a mi anfitrión todo lo vivido.

En su día lo hice personalmente y hoy lo hago públicamente delante de todo el que haya tenido la paciencia de llegar a este punto de mi relato.

Hoy soy yo el que me destoco ante el brindis de detalles, conocimientos y vivencias acumuladas en este día.

Gracias.








sábado, 11 de mayo de 2019

AGUADO CONQUISTA SEVILLA CON REY DE TESTIGO Y MORANTE DE RODILLAS


A las ordenes de Fernando III el Santo luchaba un caballero castellano llamado Fortín Saéz. Cuenta la leyenda que este caballero luchó a cuerpo contra un moro llamado Hamet Celín al que venció en dura batalla. Al verle el Rey llegar empapado en sangre, agua y barro exclamo

- ¡ Fortin , como venís!

El caballero contestó


"Victorioso, Señor y aguado"

El rey desde entonces lo llamo así como mote para concederle más tarde el apellido Aguado, que ya llevaron sus herederos, siendo su hijo Sancho Aguado el primero en llevarlo, y que se extendieron por Castilla, Extremadura , Asturias , País Vasco y Andalucía.

En la entrada en la que relataba el indulto al toro Toledano en Morón de manos de Pablo Aguado hacia referencia al origen del apellido Aguado. Titulaba esa entrada "Pablo Aguado ¿Dónde esta la frontera? 

https://lealesdeltoreo.blogspot.com/2019/04/pablo-aguado-donde-esta-la-frontera.HTML

Todavía no habían salido los carteles de la Feria de Abril , y aún estando convencido de la presencia de Aguado en la misma no podía ni imaginar que en ellos también habría un Morante , un Rey y un Aguado juntos.

En la historia , Morón fue conquistada cronológicamente antes que Sevilla.

Aguado conquisto Morón una tarde marzo  y tomó Sevilla para conquistarla.en la tarde del 10 de mayo de 2019 compartiendo cartel con Rey y Morante.

He tenido  la suerte de asistir a muchos festejos en esta Feria de Abril y pensaba hacer una única entrada con un resumen de lo más destacado de cada uno de los que fui, pero lo acontecido en la Maestranza el viernes de feria merece una entrada especial porque seguro que formará parte de la historia de la tauromaquia.

Morante, Roca Rey y Pablo Aguado con toros de Jandilla. Cartel de la Feria.

Y lo fue. ¡ Vaya si lo fue !

Una de las corridas más completas que he visto. Y pude hacerlo de nuevo con mi hijo Mauricio.
El autor del blog con su hijo Mauricio en la grada de sol justo enfrente de la Puerta del Principe


Morante en su primero estuvo dispuesto. Tres magníficas verónicas con la capa y dos derechazos imponentes con la muleta. No pudo hacer más. 



Roca Rey en el segundo se fue a portagayola con andares de torero caro, sereno y seguro de si mismo. Bella estampa. Tras recibirlo con una larga cambiada en la que casi lo atropella , enardeció al público con seis más que hicieron sonar la música. Espectacular y gran preludio de lo que sería la tarde.

Larga cambiada que arranco los sones de la banda


Buena suerte de picar y buena lidia en banderillas.

La disposición de Pablo Aguado se vio en el excelente quite al toro de Roca Rey, que hizo de nuevo estremecer los tendidos.

Roca comienza la faena de rodillas con muletazos por alto. Aguanta al toro con valentía. Lo engancha de manera espeluznante y queda en el suelo a merced del animal que gracias a Dios no hace por el aunque le mantiene el pitón en la chaquetilla.

Momento en el que el toro engancha a Roca Rey


Su hermano, de paisano, es el primero en llegar al quite. Gran susto que no lo amilana. Faena de emoción. Estocada pegada a las tablas. Petición unánime. Oreja y fuerte petición de la segunda , que no es concedida.

Roca Rey a merced del toro con el pitón en la nuca


En el quinto inicia la faena con el pase pendular cambiado en la espalda que se ha convertido en un clásico y vuelve a hacer una bonita faena que malogra con la espada.

Y Pablo Aguado... No hay calificativos para expresar el toreo de Pablo Aguado. Si ya en el segundo de la tarde había hecho un quite excepcional, en el primero de su lote toreo de manera sublime con la capa. Solo la manera de coger el capote es diferente y sus muñecas dan un trato al percal que solo esta reservado a los más grandes. Dio unas verónicas lentas y sin estridencias, meciendo al toro con suavidad y llevando su embestida hasta el final.

La faena de muleta fue un tratado de tauromaquia. Desde el torero comienzo a la estocada hasta la bola. Faena medida, de veinte pases y cinco minutos. Cinco minutos en los que dio la vuelta al toreo. ¿Hace falta más?








Toreó el alma y no el cuerpo. Mandó sin forzar. Magistral en derechazos, naturales lentos y eternos. Toreo despacioso, cambios de mano por delante y por detrás a mano cambiada. Trincherillas de época.

Una obra maestra del clasicismo torero. El público no terminaba de creérselo. Vellos de punta, lagrimas saltadas, emoción a raudales, abrazos en los tendidos, sentimientos a flor de piel, alegría del toreo en los rostros del respetable.

"¿ Desde cuando no se veía torear así?" Me preguntaba un joven empleado de la plaza.

Petición unánime y dos orejas que el Presidente concede de golpe.



Mientras pasea los trofeos, una suave brisa procedente de Triana entra por las rendijas de la Puerta del Príncipe dejándola entreabierta. , quizás tras haber pasado por los huecos de la estatua de Juan Belmonte.

Tras la revolución del tercero Morante sale dispuesto a no dejarse ganar el cartel de torero de Sevilla.
Bien en el capote. Para sorpresa de todos comienza su faena de rodillas. Un buen aficionado comenta que Aguado ha puesto de rodillas a Morante. Y no le falta razón en el sentido literal de la expresión. Vuelvo a recordar el origen del apellido Aguado en ese momento. Aguado y Morante en pleno duelo.

Tras una buena faena se le concede a Morante una oreja. Bonito gesto de Morante adornando la muerte del toro con un pañuelo , estampa antigua en  recuerdo a Cuchares.

Cuchares con un pañuelo secando las lagrimas al toro antes de morir

Morante repitiendo el gesto de Cuchares





Y sale el sexto de la tarde de nombre Oceánico. No podía haber nombre más apropiado para un toro cuya lidia corresponde a Aguado.

En el colegio aprendimos que un océano es una extensión inmensa de agua que separa a dos continentes

Aguado y Oceánico como una metáfora del desbordamiento del toreo y de marcar  territorios.

Pablo sabía que el triunfo no se le podía escapar bajo ningún concepto. Y se abrió de capa de manera excepcional. De nuevo despacio, con esa gracia especial de los toreros de Sevilla.

Morante  no se iba a dejar comer el terreno con facilidad y nos deleito con el quite del Galleo del Bú, que en su día hiciera Joselito el Gallo. Otro canto a la tauromaquia no sólo por rescatar  suertes perdidas y engrandecer la fiesta. sino por los sanos piques entre toreros tan habituales antaño.

Pero lejos de amilanarse Aguado se arranca raudo al toro y le hace un quite que de nuevo iba a hacer sonar la música.

¿Recordaría en ese momento Pablo Aguado que en su juventud sacó a Morante en hombros y hoy era él el que estaba a pique de abrir la Puerta del Príncipe?

Aguado de joven llevando a hombros a Morante




Si no teníamos bastante en la colosal tarde, unos excepcionales pares de banderillas de Iván García hicieron sonar de nuevo la música para esta gran torero que tras tomar la alternativa y confirmar en Madrid con presencia de Morante se pasó a la plata a las ordenes de Ivan Fandiño, ( QEPD)

Iván García para el que sonó la música en banderillas


Y llegó la faena a Oceánico. Aguado realizo unos embroques pletóricos. De los que parecen haberse olvidado ya. Cuando explicaba a mi hijo lo que significa embrocar (momento en el que el toro mandado por el torero entra en su jurisdicción) un aficionado mayor,  de la localidad de La Campana y habitual de los tentaderos de Miura según me contó entre toro y toro, se dirigió a mi y me dijo con gran sapiencia: "no se olvide que el embroque sin remate no es nada. Y este niño embroca y remata".

Decía Corrochano que "el remate de las suertes, dejar al toro donde se debe quedar, para seguir toreando sin enmendarse, para ligar las faenas, es lo perfecto, la quintaesencia del toreo".

Pablo Aguado fue ayer la quintaesencia del toreo. A la hora de matar al sexto tuvo el temple necesario para no dejarse influir por la situación. Yo estaba nervioso como si fuera el que tenía que ejecutar la estocada. La plaza estaba en tensión, pero Pablo tenía los nervios como el acero con el que iba  a dar muerte al noble toro de Jandilla. Estocada sin paliativos. Dos orejas que se pidieron bajos los gritos atronadores de ¡ Torero, torero!

Dio una triunfal vuelta al ruedo  y fue sacado a hombros por sus familiares y amigos , todos por cierto vestidos de manera impecable para la gran ocasión.



La brisa que soplaba en el tercero y entreabría la Puerta del Príncipe se convirtió en vendaval para que Pablo saliera con cuatro orejas en el esportón.




Cuando lo vi elevar la mirad al Cielo imaginé que desde allí su padre D. Julio Aguado Sainz de la Maza estaría recibiendo las felicitaciones de todos los taurinos que hacen tertulia diaria con San Lucas, entre ellas las del Doctor Leal que le diría: " Julio, ya tenemos dos motivos para recordar el 10 de mayo, Eindhoven y el triunfo de tu niño".

Brindis de Aguado a su padre antes de su fallecimiento


La suerte que tienen es que como los teólogos dicen que en el Cielo no existe el tiempo podrán verlo a todas horas, porque además Pablo hizo ayer un toreo intemporal.

La gente salía toreando por las calles, como hacía tiempo que no se veía en Sevilla.

A Pablo lo esperaban los suyos en el Hotel Colón.

Al llegar alguien le dijo;

- ¡ Fortin , como venis!

El caballero contestó


"Victorioso, Señor y Aguado"



sábado, 27 de abril de 2019

Decisiones con torería


"La peor decisión es la indecisión". Sabias palabras de Benjamin Franklin.

Domingo de Resurrección. Sevilla. Día de tradición y de tradiciones. La Maestranza. El Juli, Manzanares y Roca Rey.  Cartel de consagrados. Anuncian buen tiempo

Madrid. David Galván, Juan Ortega y Pablo Aguado. Cartel de futuro y esperanza. Savia nueva. Anuncian frio, día desapacible y viento.

En Sevilla, la plaza a quince minutos de casa en agradable paseo. A Madrid hay que viajar y por la hora en que termina la corrida hacer noche.

Indecisión para tomar la decisión. Entre los miembros de la tertulia taurina a la que pertenezco se levanta gran expectación con el cartel de Madrid , pues no en vano Ortega y Aguado han estado este año con nosotros y nos cautivaron no solo con su toreo sino con su filosofía de vida y su concepto de la tauromaquia. 

Muchos de los tertulianos  se ilusionan , pero solo uno es tajante y decide sobre la marcha. Juan Miguel Pereda lleva 53 años yendo de manera ininterrumpida a la Maestranza  todos los Domingos de Resurrección, desde que un 10 de abril de 1966 su abuelo materno lo llevase por primera vez a los toros. Corrida mixta en la que con seis toros de Salvador Guardiola y uno de Barcial torearon Rafael Peralta, el chiclanero  Emilio Oliva, el linense Carlos Corbacho, al que un año más tarde se le tendría que amputar una pierna por una infección en una herida mal curada y el cordobés Zorito.


Juan Manuel Pereda con su abuelo el Domingo e resurrección de 1966


 El abuelo de Juan Miguel era Manuel Roldan González, corresponsal del ABC durante 26 años en Écija. También colaboraba en "El Sol de Écija" bajo el seudónimo de Renato. A ello unía las numerosas crónicas que en distintos medios realizaba de las corridas de toros que se celebraban en la provincia de Sevilla. Hombre religioso que cumplía los preceptos de la Cuaresma y que como se estilaba en la época, dejaba de  fumar durante la misma hasta que el Domingo de Resurrección encendía su puro cuando se iniciaba el paseíllo en la Maestranza.

He de reconocer que mi decisión no estaba tan clara como la de Juan Miguel y las dudas me asaltaban. Por fin tomé la decisión de ir a Madrid. Me podía la fuerza del cartel a pesar de lo desigual del duelo.

El día en Madrid era frio y desapacible. Muy desangelado. Antes de la corrida había quedado con mi buen amigo Juan Salazar para tomar un café en el hotel donde se vestía Juan Ortega.

Juan Salazar es un gran aficionado , miembro de la prestigiosa tertulia "Los de José y Juan", de la Unión de Abonados Taurinos de Madrid y de la distinguida peña "El Botijo". Gran bibliófilo y escritor taurino, investigador , conferenciante y participante en programas de radio donde habla de toros.

Una persona con la que da gusto ver toros y hablar de la historia de la tauromaquia.  En próximo post hare una reseña de su libro "Remembranzas literarias. Madrid , museo taurino abierto", que recientemente he terminado de leer.

Hoy me permitiré realizar una pequeña semblanza de uno de sus capítulos pues muy cerca del hotel donde tomamos café se encontraba el primer sanatorio de toreros que nació a principio del siglo XX dado que no existía cobertura asistencial para los toreros.

Luis Mazzantini y Enrique Vargas" Minuto" idearon lo que denominaron "Asociación Benéfica de Auxilios Mutuos Toreros" que fue definitivamente impulsada por Ricardo Torres "Bombita" en 1909. En ese régimen asistencial estuvieron los toreros hasta que en 1972 se incorporaron al régimen general de la Seguridad Social.

En un ejemplar de la revista "El Ruedo" de 1959 se recoge un titular que reza "La Asociación Benéfica de Toreros celebra el cincuentenario de su fundación".



Portada de la revista El Ruedo en 1959
Como recoge el artículo, la Asociación fue fundada en 1909 por Ricardo Torres "Bombita" y estaba presidida aquel año del 59 por el torero Gregorio Sánchez. Al acto asistieron los anteriores presidentes. Vicente Pastor, Marcial Lalanda y Antonio Bienvenida.  Palabras mayores.

A ese acto fue invitado mi abuelo el Dr. Leal Castaño junto a los cirujanos de Las Ventas (Dr. Jiménez Guinea) y  de Vista Alegre ( Dr. Gómez Lumbreras).

Todos tuvieron una especial relación con la asociación y con el Sanatorio de toreros y como se recoge en las imágenes de abajo pronunciaron  discursos en la conmemoración del evento

Imagen del discurso del Dr. Leal Castaño

Imagen de los discursos de los Dres Jiménez Guinea y Gómez Lumbreras



Mi abuelo mantenía una excelente relación con ambos compañeros y solía ir muy a menudo a Madrid a ver las corridas de San Isidro.

En esta conversación transcurrió nuestro café y por fin llegó la hora de la corrida.

Nos encaminamos  a las Ventas del Espíritu Santo, plaza terminada de construir  en 1929 en la zona así denominada, porque era un lugar de numerosos merenderos (ventas) donde el pueblo de Madrid iba a pasar los domingos.

Cuenta la revista "Madrid histórico" que " entre la Plaza de Manuel Becerra y el arroyo del Abroñigal existieron numerosas ventas y casas de hospedaje, figones y merenderos levantados en destartalados barracones".

La más famosa fue la Venta del Espíritu Santo, que tomaba su nombre de la Quinta del Espíritu Santo, finca de  grandes dimensiones, que a su vez era así llamada  por una ermita que allí existía con ese nombre.

La Venta del Espíritu Santo comenzó a funcionar el 3 de julio de 1630. Originariamente  en las tabernas no se podía despachar vino para evitar altercados por la embriaguez de los viajeros, pero esta venta obtuvo permiso de la Alcaldía y pasó por ello a ser uno de los lugares preferidos de los madrileños para pasar sus ratos de ocio.



Venta del Espíritu Santo a principios de sigo donde hoy se ubica la Plaza de Toros



 
El autor del blog con Juan Salazar




Comentando esta circunstancia entramos en la Plaza, donde nada más entrar nos hicieron entrega del programa de la corrida. No se si por causalidad o por casualidad en la portada del programa oficial figuraba una paloma descendiendo sobre la plaza. En la simbología  cristiana la paloma siempre encarnó al Espíritu Santo. El día era propicio para proclamar su fuerza.

Programa oficial




 El programa nos anunciaba toros de El Torero. Encaste  Domecq , de una ganadería  regentada hoy por Dolores Domecq, descendiente de D. Pedro Domecq Lembeye, noble francés que abandonó Francia huyendo del proceso o revolucionario iniciado en 1789.

Pedro Domecq murió de forma accidental por las quemaduras producidas al caer en un barreño de agua hirviendo a la edad de 52 años.

La familia Domecq, al igual que Notre Dame, sobrevivió a la revolución francesa. 

La familia Domecq y la catedral de Notre Dame comparten el culto al toro, pues no en vano en Notre Dame  existe una vidriera que representa a San Lucas con un toro.

Impactado todavía por el incendio no quería dejar de tener un recuerdo a tan excelsa Catedral en día tan significado para el cristianismo.

Vidriera de Notre Dame. San Lucas Evangelista con su animal distintivo. El toro


Cada evangelista tiene un signo distintivo. 

San  Mateo un ángel, San Juan  un águila , San Marcos un león  y San Lucas es representado por el toro.

San Lucas es el patrón de los médicos y de los artistas. Aunque los toreros tienen su propio patrón, San Pedro Regalado, para mi San Lucas es más significativo como patrón pues lo es de los artistas y además el toro es su animal representativo.

El Domingo que resucitó el Señor, San Lucas no fue el apóstol que mas corría, ni falta que le hacía.

Si iba a ser patrón de los médicos y los artistas en esas profesiones las prisas nunca fueron buenas consejeras.

Ninguno de los tres toreros que toreaban esa tarde en las Ventas  es un torero de prisas.

El día demasiado ventoso marcó los terrenos de la lidia. Nota curiosa que en las cuadrillas figuraban cuatro toreros que tomaron la alternativa. Sergio Aguilar, José Antonio Carretero, Juan José Trujillo y Andrés Revuelta, lo que demuestra lo difícil que es llegar a ser figura del toreo.

David Galván tuvo pocas opciones. su primer toro fue un burraco de 650 kilos. Con ese peso le costaba desplazarse y tuvo una lidia difícil.



Diego Galván con el burraco de 650 kilos




En el arrastre del primero dieron las seis y media de la tarde y la mente se me fue de nuevo a la Maestranza , donde en ese momento debía sonar el pasodoble que abría el paseíllo.

Me acordé de Juan Miguel Pereda, que durante 53 años ininterrumpidos ha asistido a la Plaza ese día. A buen seguro  estaría encendiendo el puro con el que inaugura la temporada en honor y recuerdo de su abuelo haciéndolo coincidir  con el paseíllo.

El segundo toro de David Galván fue muy protestado por el público, en especial por el tendido 7 y poco pudo hacer.



Al llegar al hotel me encontré esta foto



Pablo Aguado tampoco tuvo un buen lote ni su mejor día. Su primer toro fue un jabonero sucio al que hizo un bonito toreo de capa por delantales. Con la muleta estuvo un poco acelerado y su toreo no llego a los tendidos. Sufrió una tremenda voltereta. Al sexto no fue capaz de someterlo pues el toro tenía más genio que bravura. Estuvo muy valiente y decidido en todo momento.





Lo mejor de la tarde lo dejo Juan Ortega. Con el traje verde y azabache que le regalaron en La Carlota ya lucía el mismo corte clásico que tiene su toreo.

Puso de manifiesto su disposición en el quite que realizo al burraco que abría plaza. Excepcionales chicuelinas ajustadísimas y con cadencia.

En el primero de su lote pudimos ver que es un torero de excelsa calidad, con torería y armonía. Ejecutó unas verónicas lentas y despaciosas que aún no han terminado. Eternas y con gusto. Solo por eso supe que la decisión de ir a Madrid había sido acertada, pues eran lances que quedaran en el recuerdo y que son muy infrecuentes. Según me cuentan hacía tiempo que Madrid no se levantaba de manera unánime en unos lances de capa.

Con la muleta hizo un toreo relajado, sin prisas, en una faena que aunque no tuvo toda la ligazón fue escenográfica por la suavidad, la armonía y lo despacio que ejecutó el toreo. Toreo que entusiasmó a los tendidos. Calidad y sabor en sus muletazos. Toreo diferente que se agradece en un toro justito de fuerzas que provocaron esos altibajos en la ligazón.

Juan Ortega tiene un toreo de otra dimensión y de otro tiempo. Componiendo con naturalidad con el pecho por delante, enganchando la embestida de manera suave y llevándolo con una suavidad impresionante.







La faena fue para que tocase la música en las Ventas, pero está es la única plaza del mundo en la que durante la lidia no se toca música, pues en el año 1939 hubo un altercado de orden público entre seguidores de Marcial Lalanda y los de Domingo Ortega. Habiendo ejecutado el primero una excelente faena la banda le tocó su pasodoble "Marcial tu eres el más grande". Los seguidores de Domingo Ortega protestaron de manera muy airada que durante  la lidia del toro de su ídolo no sonará la música y provocaron un tumulto considerable Desde ese día se prohibió la música en las Ventas durante la lidia que solo ha sonado con ocasión de la despedida de Antonio Bienvenida en 1966 en corrida que lidió como único diestro. en el sexto y con permiso del presidente sonó la música.

La música alegra el alma. Curioso que los dos últimos toreros para los que sonó la música en Madrid durante una faena fueran Lalanda y Bienvenida. Los dos últimos presidentes de la Asociación Benéfica del Toreo como se recoge en el artículo de "El Ruedo".

Pero en Resurrección en Madrid no hizo falta música porque el toreo de Juan Ortega sonó a sinfonía celestial que nos elevó al Cielo y nos hizo ver que tras la indecisión inicial tomamos la decisión acertada.

 Con el alma alimentada por los sonidos del silencio de su toreo y por  las verónicas eternas volví a Sevilla añorando solamente poder ver a este torero en su plaza de la Maestranza.






























Hoy se torea en el Cielo por chicuelinas

Decían de él que toreaba como los ángeles y que sus muñecas eran de cristal por la suavidad con la que mecía el capote. Cuentan que ha entra...