domingo, 4 de octubre de 2020

El Recreo de Mazzantini, el señorito loco.

 Durante mi estancia veraniega en El Puerto de Santa María todos los días laborables enfilaba la carretera que une Rota con El Puerto para llevar a uno de mis hijos a la rehabilitación de una lesión que había sufrido en el hombro.

Y todos los días me llamaba la atención la puerta de una finca en la que se leía " RECREO DE MAZZANTINI". 

Entrada de la finca que se ve desde la carretera



Desde el primer día pensé que tenía que estar relacionada  con el diestro Luis Mazzantini y comencé a indagar sobre la casa. 

Luis Mazzantini en 1891, cautivado por los encantos de El Puerto de Santa María, mandó construir esta finca a la que originariamente llamó Villa Concepción, en honor a su mujer, seis años mayor que el y con la que se había casado en 1893. 

Sin embargo,  el traje de luces y la personalidad del diestro atrajeron la atención de las mujeres de todas las clases sociales. Mazzantini se quedó prendado de una bailaora gitana, Teresa Uceda. 

Fruto de esa relación nació Teresita Mazzantini, famosa cantaora flamenca que desarrolló un estilo de solea muy poco difundida, que años más tarde serían cantadas con mucho éxito por la Niña de los Peines. Esa circunstancia también influyó para la construcción de la casa en El Puerto. 

Teresita Mazzantini y Villa Concepción
Foto antigua de Villa Concepción

En el siglo XIX se promulga una curiosa normativa que obligaba a los gerentes y propietarios de las bodegas a residir en la localidad donde estuviesen ubicadas las mismas.

Esto hizo que muchos de los vinateros que vivían en Cádiz  (Gordon, Domecq, Osborne...) trasladasen sus residencias a El Puerto o Jerez. 

Como consecuencia de ello se mejoraron las residencias habituales o  las segundas y terceras residencias en las que predominaron  las casas-palacio y un estilo de mansiones que recuerdan las grandes casas inglesas con jardines y amplias zonas de césped. 

En El Puerto estas residencias se conocieron como "recreos", y paralelas a la costa se extendieron hacía el oeste a lo largo de la actual carretera de Rota, exactamente en la zona donde hoy se alzan las urbanizaciones.

La idea de apartamiento social se concretaba en estos "recreos" que mitad explotaciones agrarias mitad lugares de esparcimiento concentraban la vida social más exclusiva de cada momento. 

Eso sucedía en la primera mitad del siglo XX con el recreo de Mazzantini , donde se daban cita las élites políticas, culturales y sociales de todo el país. 

También pasó en el recreo de "Los Pinos", de la familia Terry o en el de "La Casa Grande", propiedad de los Osborne. 

Podría afirmarse que Mazzantini fue el primer promotor inmobiliario de El Puerto de Santa María, pues su recreo fue la primera construcción de la zona que luego se desarrollaría hasta convertirse en lo que es en la actualidad. 

En torno a ese recreo de "La Casa Grande" surge a finales de los años 60 y principios de los 70 el primer club privado  de El Puerto, el primer campo de golf y la primera urbanización de la zona. Vistahermosa.  Se desarrolla también la zona entre los extranjeros  en el exclusivo club "El Cangrejo Rojo". 

El Recreo de Mazzantini  perteneció luego a los señores García de Leániz, la condesa de Gavía, don Manuel Blázquez y doña María Ruiz-Tacle Lacave, esposa de don Juan Antonio Ollero de la Rosa, siendo aún propiedad de esta familia. Además de la vivienda tiene casi ocho hectáreas de terreno. 

Cuando la Condesa de Gavia , hermana del Duque de Medinaceli, adquirió la fina no quiso hacerse cargo del contenido de carácter taurino, por lo que donó estos cuadros a su administrador Carlos del Cuvillo. Este a us vez tras regalar algunas de las piezas de la colección a distintas personas, entre otras un retrato del propio Mazzantini y una cabeza de toro disecada, decidió exhibir los cuadros procedentes de la finca en la llamada Sala de Degustación de las Bodegas Terry, sala que había sido decorada por el pintor portuense Juan José Botaro. 

Años después, estando Fernando Gago en el departamento de Relaciones Públicas de la bodega, cuando las instalaciones fueron vendidas a un grupo inglés, tuvo la oportunidad de rescatarlas, ya que a los ingleses las obras de temática taurina no les interesaban en absoluto. Fernando Gago fue luego alcalde de El Puerto y a su fallecimiento su familia cedió estas obras, casi todas del pintor Luis Juliá y Carrere,  al consistorio municipal .  

Una mañana de sábado decidí entrar en la finca para poder conocerla y fue una amable señora llamada Mónica la que me atendió indicándome que ella no era la propietaria pero que en esos momentos había alguien de la familia de los propietarios que me podría atender. 

Se trataba de Teresa Terry, que amablemente me dejo hacer unas fotos para poder publicarlas en este blog, tras consultar con sus familiares. Le agradezco públicamente su deferencia, que me permitió transportarme durante un tiempo a la apasionante época de Luis Mazzantini y a conocer mejor su curiosa vida. 

Detalle de la casa de Mazzantini en la actualidad

El jardín de la casa con la vivienda al fondo

El autor del blog delante de la casa



Don Luis Mazzantini y Eguía nace en Elgoibar en 1856 y muere en Madrid en 1926. Es uno de los personajes más carismáticos de finales del siglo XIX. 

Su padre, el italiano Giuseppe Mazzantini, se estableció en España para trabajar en el ferrocarril que uniría Bilbao y San Sebastián. Era un hombre atractivo , elegante y culto que se casó con Bonifacia Eguia  Eguino, mujer guapa, señorial y dulce. Nacen de ese matrimonio Luis y Tomas. El primero sería torero y el segundo su fiel banderillero. 


El oficio del padre los lleva a diversos puntos de España construyendo vías ferroviarias. Luego a Marsella y más tarde a Italia donde vivieron en Livorno, Napoles, Civitavechia, Foligno, Velletri, Frascatti y Roma. En la capital Luis estudia en Los Escolapios ante de venir a España.

El 27 de diciembre de 1870 el general Prim, que había derrocado a Isabel II, fue asesinado en la calle del Turco. 

Imagen del asesinato de Prim en la calle del Turco de Madrid



El General Prim iba a recibir al día siguiente de su asesinato a Amadeo de Saboya que era el rey elegido por los sublevados para reinar en España. 

El asesinato no cambió los planes y el día 28 de diciembre llega Amadeo de Saboya a Cartagena. El 2 de enero de 1871 Amadeo de Saboya llega a la estación de Atocha. Su primer acto oficial antes de jurar la Constitución en Las Cortes fue visitar la capilla ardiente de Prim en la Basílica de Atocha. 







El pueblo de Madrid recibe a Amadeo de Saboya en el Palacio Real. Entre el séquito viene Luis Mazzantini




En el séquito de Amadeo de Saboya un muchacho español con apellido italiano. Luis Mazzantini.

De la Basílica a las Cortes y de las Cortes al Palacio Real. 

El Inspector General de Servicios de las Reales Caballerizas de Amadeo de Saboya era David Marchino, amigo o personal de Giussepe Mazzantini que consigue que  Luis Mazzantini fuera nombrado mozo de escuadra de primera clase para el cuidado de los caballos de tiro de su Majestad, con un sueldo anual de 912 pesetas y 50 céntimos. Al cambio unos 5,50 € al año. 

El muchacho tenía 14 años y hablaba a la perfección español, francés  e  italiano. 

Nombramiento de Mazzantini como mozo de cuadras de Amadeo de Saboya



Abdica Amadeo de Saboya el 11 de febrero de 1873. Mazzantini pierde su empleo pero se queda con las formas aprendidas en la vida de palacio. 

En ese tiempo termina el Bachillerato y después hace oposiciones e ingresa en el Cuerpo de Telégrafos. Pasa luego a la Compañía de Ferrocarriles Extremeños donde  presta sus servicios como factor y donde en poco tiempo es nombrado jefe de la estación de Santa Olalla. 

El sueldo de jefe de estación era muy bajo y Mazzantini se veía atrapado en un rincón del mundo donde se sentía miserable cuando el soñaba con ser rico. 

Solo ve dos salidas . Ser  cantante o ser torero. Consigue una prueba para ser cantante pero en la prueba que le hizo el gran Antonino Vico le fallo la voz. Hizo sus pinitos en el mundo del teatro pero se decantó por probar suerte como torero. 

Cuando hacía recuento de su vida pronuncia aquella sentencia en la que dice " En este país de los prosaicos garbanzos, para ser rico solo se puede ser cantante o torero, y yo no he sabido dar el do de pecho". No era un símil sino la pura realidad de su vida. 

Atraído por el mundo del toro cada vez que puede se escapaba a las becerradas para aficionados  que todos los lunes se celebraban en la placita que había en los Campos Elíseos de Madrid. 

Eso le hizo incumplir con sus obligaciones laborales y fue amonestado por el director de la Compañía Nacional de Ferrocarriles que era ni más ni menos que D. José Echegaray, primer español en ganar el Premio Nobel de Literatura. 

Según publica "La Verdad Taurina" el 3 de mayo de 1886 la contestación de Mazzantini a Echaegaray fue la siguiente:

"Puede V.E. dar desde este momento por presentada mi dimisión. Mis inclinaciones me llevan al redondel."

Recibió el apoyo de sus compañeros de profesión quienes organizaron una corrida benéfica en la placita de los Campos Elíseos y le invitaron a actuar como espada casi sin haber toreado nunca. 

Los Campos Elíseos de Madrid habían sido inaugurados en 1864 y entre otras muchas atracciones tenían salón de conciertos y bailes, montaña rusa y plaza de toros. Estaban situados al principio de la calle de Alcalá y su confluencia con Velázquez. Su popularidad empezó a declinar con la apertura del Parque del Retiro, hasta entonces finca privada de la familia real. Comenzaron a desmantelarse en 1870 cuando se empieza a construir el barrio de Salamanca. Lo último en desaparecer fue la plaza de toros en 1881. 

Montaña rusa y plaza de toros de los Campos Elíseos de Madrid





El propio Mazzantinni lo cuenta en la entrevista que le hace el Caballero Audaz  y que este último publica en 1947 en El Libro de los Toreros. 

"Si he de decirle la verdad yo no tuve nunca vocación. No sentí, sinceramente , hasta después de ser torero ya de cartel y haber escalado un puesto preferente en mi profesión. Puedo decirle que mi decisión de ser torero surgió en mi como una rebeldía, como una protesta contra la modestia, rayana en pobreza, y la vulgaridad de mi vida. Mi temperamento no se avenía a ver pasar los días en una existencia sedentaria, humilde , sin horizontes"

Fue un disparate hecho a la desesperada. 

En aquella época mandaban en el toreo Frascuelo y Lagartijo. Los toreros vestían de corto en su vida diaria. Para ser matador de toros antes había que haber ejercido el oficio de banderillero a las ordenes de un matador consagrado. 

Salvador Sánchez  "Frascuelo" pasaba muchas tardes de invierno en el Café Imperial de la capital de España. 

Por allí se acercaban curiosos para verlo . A la tertulias que  se formaba llegó la noticia de que había un elegante joven que pretendía abrirse camino en el mundo de los toros sin haber ejercido el oficio a cargo de matador alguno, ni haber desempeñado el cargo de banderillero durante el periodo mínimo establecido. Lo tildaron de "el señorito loco". 

En esa tertulia uno de los picadores de Frascuelo dijo que al parecer todas las tardes se apostaba en la entrada del café para ver al Maestro. Esto halagó a Frascuelo que dijo que cuando lo vieran lo mandaran llamar.

El día que lo llamaron apareció un joven que destacaba por su elegancia, alto, espigado, de piel blanquecina, patillas pronunciadas y finos ademanes. 

Cuentan que la conversación fue la siguiente:

- Tome usted asiento a mi lado. Y dice usted que quiere ser matador ¿no?

- Si señor , quiero ser torero.

- ¿Y quien demonios es usted? Si usted  no ha cogido jamas un capote

- Mi nombre es Luis Mazzantini, Dejé mi empleo y con el último sueldo vine a Madrid  convencido de que usted me ayudaría. 

 Eso tocó el corazón de Frascuelo que desde ese momento  se volcó con él. 

- ¿Y dice que se llama Mozambique?

- Mazzantini

- Pues vaya nombre para un torero. 

Desde ese día nació entre ambos una gran amistad. Frascuelo se lo llevo a la finca de Vicente Martínez y eligieron dos novillos que luego los mato Mazzantini en la plaza de Colmenar Viejo.

Cuenta Luis Nieto en La Lidia aquella hazaña

"Llegó el día de la fiesta. Llegó también el instante de la muerte del toro, anciano respetable elegido entre los más viejos con la sana idea de que reventase al señorito loco, y este apareció con estoque y muleta. Dio muy pocos pases y una vez cuadrado aquel torazo, lió el silbante el trapo, se enderezó majestuosamente , y con la perfección de un maestro consumado, clavó en el novillo el estoque hasta esconder la empuñadura. El animal cayó muerto instantáneamente, y comenzó una delirante ovación tributada a la serenidad, maestría y arrojo del principiante. "

Durante varios días en el Café Imperial  no se habló de otra cosa que de la estocada de Mozambique. 

Mazzantini comienza a ganar fama como becerrista y luego como novillero y su porte elegante y finas maneras llaman la atención a todo el que lo observa. Su gran cultura le hace distinguirse del resto del mundo taurino de la época. 

Mazzantini con uno de sus atuendos habituales

Mazzantini con traje de chaqueta Príncipe de Gales



Finalmente toma la alternativa en Sevilla el 13 de abril de 1884. Domingo de Resurrección. Como no podía ser de otra forma es Frascuelo su padrino. Mano a mano con toros de la ganadería de José Antonio Adalid. 

La ganadería de D. José Antonio Adalid, procedía de los toros de Barbero y Vistahermosa en Utrera. Una parte de esa ganadería fue vendida a D. Fernando Villalón, que  luego la vendió a Juan Belmonte. Otra parte fue al Conde la Maza y otra a la actual ganadería de Pedraza de Yaltes. 

Asiste a la corrida Isabel II admiradora de ambos diestros. La corrida se celebró bajo un intenso aguacero . Mazzantini mato tres toros. "Costurero", "Zapatero" y "Azuceno". 

Cosechó un gran éxito. Hasta tal punto que Frascuelo una vez acaba la corrida dijo " Ese joven viene pegando y el que no se apriete la faja se quebrará". 

Ese mismo año , el 12 de octubre se encierra en Sevilla con seis toros de Miura, algo que solo habían hecho con anterioridad Bocanegra y Lagartijo y que luego solo harían siete diestros más en toda la historia de la tauromaquia. Mazzantini lo hizo con solo seis meses de alternativa.  

Mazzantini fue un revolucionario del toreo. Su cuidada formación en colegios europeos y su estancia en palacio le dotaron de una personalidad atípica. 

Capaz de relacionarse con intelectuales, políticos , aristócratas y gente del pueblo. Rompió con los tópicos del torero aficionado al flamenco, las tabernas y las juergas en torno al vino. Rompió con las normas de vestuario y se le solía ver vestido de frac o traje de sastrería. 

Como dijo Cossío adelantándose a los gurús del marketing moderno 

"Mazzantini aunque no creo escuela , en su tiempo fue el primero de los modernos métodos publicitarios basados en crear una imagen original ajena a la actividad del anunciado , y le ayudó mucho en su lanzamiento". 

Su capacidad intelectual y su titulo de bachiller le hicieron  merecedor del "Don" por delante de su nombre y era habitual verlo anunciado  en los carteles como Don Luis Mazzantini.

Su popularidad le hizo participar en una de las primera películas taurinas  que se filmaron en España. "Gran Corrida de Toros". Años después también participaría en una película francesa filmada  en Nimes. 

Mazzantini era elegante dentro y fuera de la plaza. De luces solía vestir de verde e impuso el verde botella entre los trajes de moda de las señoras, tanto que surgió la copla aquella de

Del verde de Mazzantini 
tiene mi niña un sombrero...

La tauromauqia de Mazzantini destacó por tres cosas fundamentalmente. Quites, dirección de lidia y suerte suprema.

En los quites era un maestro. Las caídas de los picadores eran frecuentes y obligaban al matador  a entrar al quite constantemente, lo que era muy apreciado por el publico. 

Cuenta Don Hermógenes que los picadores estaban mucho más tranquilos cuando sabían que Mazzantini estaba al quite. . Se colocaba en el lugar que le correspondía y jamas quitaba la vista del toro hasta que pasaba el peligro. 

Relata Sanchez de Neira en El Imparcial

"Don Luis no descuidó nunca ese importantísimo deber de todo matador , y con la sobriedad característica de su toreo, entraba a los quites de poder a poder, llevándose a los toros mas que empapados en los vuelos del capote, consentidos con su cuerpo, y aún , si el caso apuraba, luchando poco menos que a brazo partido con la fiera. Supo siempre colocarse en el sitio que le correspondía y por eso llegaba con oportunidad a todas partes". 
 
La segunda gran aportación de Mazzantini fue la dirección de lidia. En el  siglo XIX la lidia de un toro convertía el ruedo en una romería . En la suerte de varas los toreros se agolpaban en torno al caballo y al jinete para proteger a este. Una de las virtudes de Mazzantini fue su capacidad para imponer el orden. 

Basaba su maestría en tres aspectos. El estudio de la técnica, el conocimiento de las reses y su carácter personal.

 La personalidad de Mazzantini no variaba en el ruedo. Serio, arrogante y parsimonioso daba las instrucciones. Exigía obediencia a la cuadrilla hasta limites insospechados.

La tercera gran aportación de Mazzantini fue la suerte suprema. En el siglo XIX ser torero significaba ante todo ser matador. . Se mataba recibiendo o al volapié. Don Luis fue apodado El Rey del Volapié. El mismo lo definía así

¿Como lo hacia yo? Casi no lo se. Era una cosa de instinto, de seguridad. Me afirmaba sobre los pies, erguía el cuerpo, liaba, metía la muleta en la cabeza del toro y resbalando el pie izquierdo avanzaba yo a tiempo que obligaba a avanzar a mi enemigo. Indudablemente mi poder estaba en mi mano izquierda mas que en mis piernas. En realidad , yo no me he dado perfecta cuenta, a pesar de los 3.500 toros que he despachado, de esta pasmosa y extraordinaria facilidad que yo tenía para matar al volapié. La mitad del viaje lo hacía yo y la otra el bicho. Cuando el toro está cuadrado me armo en corto. Al mandar con la mano izquierda el que se desvía es el toro, que al descubrirse es cuando se le puede clavar el estoque". 

Además fuera de la plaza fue el promotor de dos grandes hitos. La subida de honorarios de los toreros y la implantación del sorteo en el orden de lidia de los toros. 

La fama de Mazzantini trascendió fronteras y llegó a torear en Francia, Portugal , Argelia, Uruguay, Cuba, México y Guatemala donde mató su última corrida. 

Podríamos escribir mucho de cada uno de esos países pero nos centraremos en lo mas significativo. 

Mazzantini en 1889 conoció en París al empresario español José Oller que había fundado en la capital las salas de fiestas más atractivas de finales del XIX,  tales como Noveau Cirque, Moulin Rouge y Olimpya. 

El torero le sugirió la construcción de una plaza de toros con motivo de la Exposición Universal de París. 

Mazzantini actuó allí con Frascuelo y Lagartijo. A los corridas asistían los grandes artistas de la época entre ellos  Caraan D,Ache y Toulouse- Lautrec. 

Este último tomaba apuntes del espectáculo y retrataba a los toreros, regalándole después los dibujos. . Cuentan que un dia que retrato a Agujetas, banderillero de Mazzantini, y   este le dijo que su madre se moriría de un ataque de nervios si lo viera así retratado. 

En París había en aquella época dos plazas de toros. La plaza de la Exposición y la Plaza de la Rue Pergolese. La de la Exposición estaba en el campo de Marte al pie de la Torre Eiffel. 

Plaza de toros de París. La Exposición

Plaza de Toros de los Bosques de Bolonia en París



La de la Rue Pergolese se situaba en los llamados Bosques de Bolonia, y esta fue la que impulsó Mazzantini.

En los Bosques de Bolonía se ubica el mítico estadio de Roland Garros. La plaza de la Rue Pergolese, que fue derruida en 1892 estaba donde hoy se sitúa  Roland Garros. 

Años más tarde sobre esa pista se construyó la llamada Plaza de Toros, que fue donde debutó en ese torneo Rafa Nadal en el año 2005. Hoy esa pista tampoco existe, pues fue derrumbada en 2019

Pista denominada "La Plaza de Toros " de Roland Garros



Los éxitos cosechados en Francia llevan a Mazzantini a inaugurar el 27 de mayo de 1890  la plaza de Toros de Oran. 

Plaza de toros de Oran (Argelia)


Especial mención merece el viaje a Cuba donde torea 16 corridas. 

El 15 de noviembre de 1886 llegan al Puerto de La Habana. Los aficionados invadieron el puerto para recibir al torero de moda. La revista La Lidia recibe un telegrama de Isidoro "El Desahogao", antiguo mozo de espadas de Frascuelo, que formaba parte de la expedición. 


Llegamos sin novedad a La Habana: Muelle atestado de gente. Diez mil cuatrocientos hombres, tres mil nueve mujeres, ochocientos negros y un mulato. Banderas y gallardetes sobre diez mil y pico, mas bien más que menos: Luis emocionado. Badila y Agugetas ovación. Matador hablará esta noche. Llevaré estoques de Luis. No cabo en mi. "

En La Habana cosecho éxitos de todo tipo. Taurinos y mundanos. 

Coincide en La Habana con Sarah Bernhardt, una actriz parisina famosa por sus excentricidades. Aficionada a la pintura y escultura abrió un taller donde recibía a sus amigos vestida de hombre y había instalado  un ataúd donde se acostaba a dormir con frecuencia. 

La llegada de la actriz a La Habana despertó también gran expectación. Lo primero que se vio desembarcar del buque fue el ataúd que siempre la acompañaba. Luego comenzaron a bajar animales que convirtieron el puerto en un zoológico ambulante. Jaulas con exóticas aves, cocodrilos, gatos persas, leones y un simpático mono al que llamaba Darwin. 

La actriz tenía tal fama que Oscar Wilde escribió para ella "Salomé", Victor Hugo la seleccionó para reestrenar "Ruy Blas" y Sigmund Freud tenía una foto de ella en su consulta privada. 

Sarah Berndhart durmiendo la siesta en un ataúd

Sarah Berndhardt


El encuentro de la actriz y el torero tuvo gran repercusión en la prensa francesa hasta tal punto que Le Figaro publica lo siguiente: 

Sara Berndhart tiene entusiasmo o mejor dicho delirio por los toros, hasta el punto de que no contenta con enterarse de todas las minuciosidades tauromáquicas que Mazzantini pudo explicarle obligó a este a que organizará una corrida de toros a puerta cerrada. Mazzantini que como es sabido habla correctamente el francés accedió al ruego, y le organizó la corrida, encerrando para ella cuatro toros de tres años, llegando al acuerdo que a la corrida solo asistirían los actores franceses de la compañía y los toreros de Mazzantini.  Al salir el primer bicho mando la actriz  abrir una de las puertas de su barrera y comenzó a pasearse con gran serenidad por el redondel. Mazzantini iba a su lado constantemente para llevarse al toro en caso de necesidad. Cuando el toro recibió el primer par de banderillas , salió huyendo en dirección de la notable actriz, perdiendo esta de tal suerte la serenidad, que se vio obligada a hacer un movimiento bastante violento para tomar el olivo. El susto fue grande , tan grande que al susto sucedió un ataque de nervios, pero al salir el segundo recobró su valor primitivo, y no contenta con volver al redondel, instó a su hijo y a otro actor de la compañía , para que se decidieran a poner un par de banderillas. 


Plaza de toros de La Habana


Mazzantini se hospedaba en el hotel Inglaterra y la actriz en el Hotel Petit. Cuenta la prensa cubana que se veían en el Gran Hotel Trotcha para sus tórridas aventuras amorosas. 



En Cuba fue grande la huella que dejo  Mazzantini. y han quedado para la historia y el uso común del pueblo dos expresiones. "Es mas guapo que Mazzantini el torero" y otra para cuando hay que emprender una acción harto complicada que se dice "eso no lo hace ni Mazzantini el torero".

En 1905,  Mazzantini acompañado de su esposa, hace un viaje a México para torear una serie de corridas. Estando en México viaja a Guatemala para cumplir el contrato que tenía de torear allí cinco corridas. 

Para evitar el viaje a su mujer está se queda en México. Cuando parte para Guatemala no imaginó Mazzantini que nunca volvería a ver viva a su esposa.

 Su mujer murió de forma repentina cuando Mazzantini  acaba de terminar su última corrida en Guatemala. No le dio tiempo a volver para verla con vida. 

Decide retirarse y como homenaje a ella su hermano Tomas le corta la coleta delante del cuerpo sin vida de su mujer- 

El periodista Kasabal relata en "El Heraldo de Madrid" este momento: 

"Tenían grandes deseos de que se retirase de su arriesgada profesión. - Cuando te cortes la coleta- le había dicho ella- la engarzaré en oro, me haré con ella una pulsera y la llevaré mientras viva como recuerdo de mis anhelos y como símbolo de mi ventura. 

Y cuando al volver de una expedición , el atrevido matador de toros se encontró el cadáver de la que tanto adoraba, después de prodigarle el tributo de sus lágrimas y besos, recordó estas palabras, y allí mismo quiso que la muerta tuviese lo que había anhelado en vida. Y con la trenza, que le cortó su hermano, el mismo formó la pulsera, que rodeo la muñeca helada, y que ya nunca se separará de ella."

Mazzantini y su mujer



Mazzantini toreo su última corrida en Guatemala en 1905. En 1908 regaló el traje y el estoque de esa última corrida. . Así lo contaba el propio Mazzantini en una entrevista. 

Titta Ruffo me dijo un día que vestía la ópera Carmen con un traje de toreador que le habían hecho en San Petesburgo.  - Pues estaría bonito- le contesté. ¿Si tu siguieras toreando me regalarías uno de tus trajes? Yo te regalaré el traje que vestí el día de mi retirada. Se lo llevamos al sastre de los toreros, que lo dejo bajo mi dirección, a la moda del año 1823 y hoy Titta Ruffo viste magistralmente el personaje por esos mundos. 

- ¿Y el estoque? ¿Quien lo tiene?

- El ex rey don Manuel de Braganza. Iba a mandárselo a su padre el rey don Carlos- después de tener su aceptación , manifestada al conde de San Luis- cuando se recibió en Madrid el primer telegrama de la tragedia de Terreiro do Paço, que anunciaba  el asesinato de Carlos I de Portugal y su hijo Luis". 

Las paradojas del destino hicieron que la última corrida de Mazzantini en España fuera en la plaza de Santa Olalla, el pueblo que abandonó para dejar de ser jefe de estación. 

Mazzantini dejo los ruedos, pero no se desligó definitivamente del mundo del toro. Fue empresario de la plaza de Madrid y regentó las plazas francesas de Burdeos y Roubaix. En esta última organizó una pelea entre el toro español Venaito y el león argelino Goliath, llenando la plaza hasta la bandera y obteniendo gran beneficio económico. Venció el toro la cruenta lucha. 

Hace unos días el gran aficionado Eduardo Sarrión me hacía llegar una historia de la ganadería que en 1884 compraron a Murube los hermanos Eduardo y Luis  Ybarra González.

En una carta que Mazzantini dirige a D. Eduardo le explica el motivo por el que se hace cargo de la plaza de Madrid. 

"El Sr. Méndez de la Vega había hecho cesión absoluta del arrendamiento de la plaza de Madrid a favor de su íntimo amigo Manuel Romero, que tiene que solicitar a diestros y ganaderos sacrificios sin los cuales el negocio tendrá el desdichado fin que ha alcanzado en manos de su antecesor. Saliendo a un impulso de mi conciencia y por un arranque pronto de mis sentimientos he querido ayudar sacando de su angustiosa situación al pobre D. Rafael y aquí me tiene Vd. metido en el negocio, sin que esta confesión mía tenga más efecto que el de garantizar las gestiones de compra de toros que en esa haga el Sr. Romero. Fio de la amistad de Vd. y en su buen juicio para que modere su precio para nosotros."

La familia Ybarra accede a esa reducción de precios y en posterior correspondencia Mazzantini les confiesa las tremendas pérdidas que le supone hacerse cargo de la plaza de Madrid. 

También compró Mazzantini una ganadería de toros bravos que obtuvo algunos éxitos en diversas plazas, pero que le supuso también un grave perjuicio económico. En el mundo del toro tocó todos los palos. Diestro, ganadero y empresario. 

En su polifacético quehacer funda la revista "Adelante" dedicada al mundo de los ferrocarriles por el que seguía sintiendo una profunda afición. Comienza a escribir sus memorias y las lee a Natalio Rivas y Juan Belmonte en 1913.

Mazzantini leyendo sus memorias a Natalio Rivas y Juan Belmonte. Foto publicada por Blanco y Negro en 1913


En 1906 es llamado por Eduardo Dato para desarrollar temas políticos y es elegido concejal del distrito de Chamberi en el Ayuntamiento de Madrid. 

Ocupa cargos en la Diputación de Madrid. Es nombrado Gobernador Civil de Guadalajara y posteriormente de Ávila desempeñando en ambos cargos una gran labor. 

Mazzantini al tomar posesión como Gobernador Civil 


En 1919 regresa al Puerto de Santa María porque su hermano Tomás, su banderillero de confianza, fallece en el Recreo de Mazzantini donde se había instalado. Es recibido en El Puerto con muchísimo cariño y toda la población se vuelca en el entierro de su hermano

El final de su vida queda marcado por una grave arterioesclerósis y las difíciles condiciones económicas en las que tiene que vivir. 

En 1926  fallece de un paro cardiáco y es enterrado en la Sacramental de San Lorenzo en Madrid. 

Mazzantini ha sido sin duda uno de los diestros mas carismáticos de la historia de la tauromaquia. Revolucionario  en sus maneras consiguió que la gente hablara de un muchacho de apellido italiano, culto y arrogante, que pretendía ser torero para vivir bien y morir mejor. Vivió bien, pero murió casi en la indigencia. 

En el camino de salida de El Recreo de Mazzantini me venían a la mente sus propias palabras: 

"Me llamaban el señorito loco porque creían una locura que un muchacho que no pertenecía a las más humildes capas sociales, que había estudiado, que no se había curtido al sol de los caminos y dehesas, en el dramático calvario del hambre y del dolor, se dedicará al toreo.."

Como escribió Maximiliano Clavo, el revistero taurino que firmaba como "Corinto y Oro", "un Mazzantini se da cada siglo". 





domingo, 6 de septiembre de 2020

Bordar una faena con el hilo del toreo

Al entrar en Linares procedente de Sevilla lo primero que encontramos es una antigua maquinaria de extracción minera, que nos hace recordar el esplendor que la ciudad tuvo en el siglo XIX cuando se produce un estallido industrial que llega a sextuplicar la población de Linares en menos de catorce años.

Imagen de Linares Minera en el siglo XIX



La explotación de las minas de plomo y plata es más que notable. La ciudad se convierte en la primera potencia mundial en la extracción de plomo.

Linares aprovechó la época de esplendor para construir importantes edificios civiles  en diversos estilos y copiando a las tendencias más modernas de grandes ciudades europeas. El neogótico hospital de los Marqueses de Linares, el modernista mercado de abastos o la neomudéjar Estación de Madrid son buenos ejemplos. Linares se convierte en ciudad principal de España y su estación de tren es de las más importantes del país tanto por el tráfico de personas como por el de mercancías.

Se hace popular a finales del XIX la copla que decía. "Linares ya no es Linares, que es un segundo Madrid. ¿Quien no ha visto por Linares pasar el ferrocarril?

En ese contexto se construye la plaza de toros de Linares, conocida como coso de Santa Margarita por estar situada en los jardines del mismo nombre. Fue edificada en piedra, ladrillo, hierro y madera entre los años  1865 y 1867.

El autor del blog junto a sus hijos en la Puerta principal de la Plaza de Linares


Fue inaugurada el 7 de julio de 1867 en un mano a mano de dos toreros sevillanos del barrio de San Bernardo.  Eran Antonio Carmona "El Gordito" y Manuel Carmona "Panadero" lidiando toros de Miura. Eran hermanos y abandonan la panadería familiar para dedicarse al mundo del toro.

Ambos toreros nacieron y vivieron en la calle Ochohornos, donde había siete hornos de fundición de la fabrica de artilleria y un horno de pan de su familia.

Fueron a inaugurar la plaza de Linares, donde luego tomaría gran auge la zona denominada "Ocho puertas".

Azulejo del Paseo de Linarejos (Las Ocho Puertas)


Desde la inauguración de la plaza y debido a la importancia de la ciudad en el contexto económico nacional e internacional la Feria taurina de Linares contó siempre con las principales figuras del toreo de todos los tiempos.

La minería dio lugar a la apertura de nuevos negocios . En 1898 se abre la taberna " La Viuda", un clásico en Linares hasta hace poco años que cerró tras el fallecimiento de Emilia Torres.

La taberna la fundó su bisabuelo, siguieron sus abuelos y luego sus padres. Al fallecer su padre Emilia y su madre se hicieron cargo del negocio.

Desde sus inicios fue una taberna de mineros en la que solían reunirse tras terminar las duras jornadas de trabajo. En la taberna se hablaba del trabajo, pero también de toros y de flamenco. No hay que olvidar que Linares es la cuna de la taranta , el cante minero por definición.

Ya lo cantaba Antonío Molina en su eterna copla "Soy minero"

"Soy minero, y templé mi corazón con pico y barrena.
Soy minero y con caña , vino y ron me quitó las penas.
Soy barrenero porque a mi nada me espanta
y solo quiero el sonido de una taranta".

La taranta es un palo de flamenco raíz del cante minero. Es un cante virtuoso, de ritmo libre, con enorme calidad musical. La taranta de Linares es de filigrana , especialmente en los remates, destacando el punto de inflexión melódica que se le puede dar cuando se alcanza la perfección.

Era habitual en la época del XIX que los mineros acudieran cantando a la mina y solían entonar aquella de:

Las tarantas de Linares,
nadie las sabe cantar,
que las cantan los mineros
cuando van a trabajar
a la mina del Romero.

Entre tarantas , vino y ron se inició la taberna de la Viuda y se formaban amenas tertulias con sus ponches en lebrillos.

Comenzaron también a frecuentar la taberna numerosa gente del toro y hasta Camilo Jose Cela en su libro "Primer viaje andaluz" cita la taberna porque perdió un tren y para hacer tiempo hasta el siguiente fue a tomar algo a "La Viuda". Allí entabló conversación con los mineros y llegó a perder varios trenes ese mismo día tras haber degustado los vinos y ponches de la taberna.

Pero sin duda lo que cautiva de Linares es el eterno recuerdo a Manolete. Estar a finales de agosto en Linares es recordar a Manolete.

 El día 26 de agosto de 1947  había toreado en Santander y previamente había pasado por San Sebastián , donde visitó al Doctor Gregorio Marañon en el Hotel Cristina para que revisará su estado físico.
Marañón le prohibió expresamente que siguiera toreando porque apreciaba que su estado cerebral no era normal debido a una depresión nerviosa y porque ello afectaba a sus reflejos que habían perdido la rapidez normal en la respuesta.

Foto tomada en Santander por un fotografo americano que se titulo Presentimiento



Manolete rechazó el consejo diciéndole que tenía que continuar al menos hasta terminar con los compromisos que ya tenía adquiridos antes de retirarse  a final de temporada que era su intención.

El día 27 Manolete y sus acompañantes paran a cenar en el Parador de Manzanares. Tras la cena continuán el viaje en el famoso Buick azul de Manolete matricula M- 75545. Manolete era un amante  de los coches y tenía varios. Un Cadillac verde y una Mercedes color crema eran otros de los modelos que poseía.

Manolete firmado un autógrafo sobre el capo del Buick

El Buick de Manolete

Cadillac verde de Manolete

Mercedes de Manolete 


Le acompañan su apoderado, Jose Flores "Camará", su amigo Antonio Bellón,  y su fiel mozo de espadas Guillermo.

El viaje lo relata a la perfección Antonio Bellón, que además de amigo de Manolete era cronista del diario "Pueblo"

" El viaje hacia su muerte gloriosa lo hizo Manolete desde Madrid, pálido, preocupado, con su fiel mozo de espadas Guillermo- el visitante diario de su tumba- al volante, y en el asiento de atrás Camará preocupado, y yo cronista taurino de "Pueblo", que procuré distraer con mi charla a los viajeros. Cenamos en Manzanares. Durante la comida planteé el siempre eterno tema de la rivalidad entre Joselito y Belmonte. Camará, entusiasta de su padrino de alternativa , Joselito el Gallo, replicaba a mi belmontismo. Manolete ironizaba. Terminó la cena. Satírico Camará y diplomático el cronista. Manolete se puso al volante. Atrás pronto se durmieron Guillermo y Camará. 

En aquel último viaje Manolete me habló de sus amarguras y contrariadas ilusiones. Su plan era terminar la temporada y, pese a todo, casarse.

Terminar como torero dándolo todo, solo o en conveniente competencia y buscar su íntima felicidad que oscura , y tormentosa se le ofrecía. 

Manolete tenía previsto casarse con Lupe Sino. Su nombre era Antonia Bronchalo Lopesino, pero en su profesión de actriz adoptó el nombre de Lupe Sino en referencia a su segundo apellido. Los habia presentado en el Bar Chicote de Madrid Pastora Imperio.
El amor de Manolete y Lupe Sino no era bien visto en la época por su madre y gente cercana al entorno del torero pues al parece Lupe había estado casada por lo civil con un oficial del ejercito republicano que fue desterrado fuera de España y era una mujer de costumbres liberales adelantadas a la época. Pero ambos vivían plenamente enamorados y poco les importaba el resto del mundo. Vivieron juntos sin estar casados lo que en aquella época no era habitual. Manolete besaba los pies de Lupe Sino como puede verse de manera literal en una de las fotos  del "collage"

Añadir leyenda




Llegamos a Linares. Al pasar junto al hospital donde moriría, en la noche del siguiente día, recordó que anterior feria, su coche atropelló a una chiquilla a la que llevó, abrazada a él a que le curasen las lesiones dolorosas en el hospital. No se olvidó de aquel cariñoso ir abrazado a la muchachilla. Manolete , el soñador de paternidades tranquilas.


El autor del blog en el Hospital de los Marqueses de Linares


El hotel Cervantes. Saludos, abrazos. El cariño diplomático, del clan de amigos de Luis Miguel. Manolete con sueño, molesto de prisas intestinales. Al fin el silencio y Manolete en su último sueño. Apartado mañanero de la miurada, que estuvo destinada y perfilada para Murcia.  


El autor del blog junto al Hotel Cervantes

El hotel Cervantes en los años 40


Manolete aliviado de sus retortijones , recibe entusiastas visitas. Los fieles Chimo y Guillermo lo visten de rosa y oro. Reza fervoroso, y ordena de vuelta a lo mundano, que al volver de la corrida se le tenga preparada una conferencia con un balneario granadino donde está la que, en días, será su esposa . Y... ¡ a la plaza!

Del hotel Cervantes a la plaza distan apenas 300 metros que el torero recorre a pie. Enfila el que luego fue llamado paseo de los toreros en el que hoy día hay una placa conmemorativa en recuerdo a las nueve veces que Manolete toreó en Linares y donde en pequeños azulejos se recuerda a todos los toreros de alternativa que ha dado Linares. por orden estos son Jose Saavedra (1740), Pedro de la Cruz  "El Mamón" (1758), Agustin Aroca Castillo (1804), Victor Quesada (1960), Paco Moreno(1964), Jose Fuenres (1965), Palomo Linares (1966), Curro Vázquez (1969), Saleri (1972), Paco Bautista (1972), Manuel Maldonado "El Pelos(1977), Lázaro Carmona (1978), Curro Caro (1981), Sebastian Córdoba (1997), Curro Diáz (1977), David Gil (1997) , David Saleri(1998), Curro Martinez (1999), Antonio José Lorite (2007) y Adrián de Torres (2012). 

Manolete camino de la Plaza acompañado de su fiel Guillermo

Azulejo del Paseo de los toreros


Manolete alterna ese día con Gitanillo de Triana y Luis Miguel Dominguin, que estaba empezando a despuntar y venía dispuesto a ser el número uno.



Esa  misma mañana coincidieron en el hotel y Manolete le dijo a Luis Miguel Dominguin.

" Que ganas tengo de que acabe la temporada" a lo que Dominguin contestó "Pero Manolo por Dios, si la temporada está muy cerca".

" Ya llegarás a entenderlo". Contestó Manolete

El peso de la púrpura era notable en Manolete. Años más tarde Domínguín confesaba "Yo creía ese día que aquello no podía llegar. Y la verdad, es que también ha llegado para mi".

Mientras esta conversación se desarrollaba el pueblo de Linares se divertía en su magnífica feria. Paco Cano, un joven fotógrafo que había contratado para esa corrida Luis Miguel Dominguin se fue a dar un paseo por la feria y a fotografiar las estampas que se reproducen a continuación





Poco podía imaginar que serían históricas. Fue el único reportero gráfico que estuvo en la plaza y realizó un reportaje que dio la vuelta al mundo, ya que la fama de Manolete trascendía las fronteras nacionales.

A las 17,25 sale Manolete del hotel junto a su cuadrilla.

Antes de iniciar el paseillo, Manolete se encuentra en el patio de cuadrillas con el cabo de la Policía Armada, Juan Sánchez Calle, que había sido compañeros de armas en la milicia  y que entonces se encontraba destinado en Linares.

Manolete y su amigo el policía armada Juan Sánchez Calle



Paseillo de aquel dia

Antes de iniciar la corrida el público rompe en una enorme ovación para Manolete, que se ve obligado a saludar desde el tercio y muestra la que sería a la postre su última sonrisa.

Manolete saluda desde el tercio a la ovación que el público le tributa


Ciando sale el quinto de la tarde nos cuenta Antonio Bellón

"Manolete salió desde su burladero y salió con verdaderas ganas y toreó de capa muy bien y el público comenzó a entregársele, Y después a la hora de la faena de muleta toreó hacia la puerta de cuadrillas que era donde había el núcleo que más le chillaba, dio unos naturales como daba a todos los toros, dio sus redondos y ya cuando la faena estaba para terminarse y el público cesaba de pitar, quiso adornarse por lo toriles tocando el pitón al toro, lo que no hacia frecuentemente porque no era lo suyo y ya para terminar la faena se fue a la puerta de cuadrillas y dio las clásicas manoletinas suyas con el pecho dándoselo a los pitones, un adorno pero un pase en el caso de Manolete. Y después salió un poquito hacia fuera y ya entró a matar y fue el  momento de la tremenda desgracia que nos privo de aquel gran torero".


Manolete en el callejón antes de comenzar la corrida

Manolete esperando la salida de Islero

Manoletina a Islero
Un derechazo de Manolete a Islero



Manolete se adorna tocando el cuerno de Islero que minutos después le destrozaría el triángulo  de Scarpa

Derechazo de mano baja de Manolete
Guillermo le da a Manolete el estoque antes de matar a Islero




En el momento de entrar a matar Manolete entra de verdad ejecutando la suerte a la perfección. La espada entra hasta la bola de manera lenta, casi en cámara lenta, pero el toro introduce el mismo pitón que Manolete había tocado momentos antes en el triangulo de Scarpa, levanta al diestro casi medio metro del suelo y lo deja inerte. Con Manolete en el suelo, el toro no hace por el y sale en dirección a la puerta de chiqueros. Todo el mundo es consciente de la gravedad de la cornada.



Manolete en el momento de entrar a matar a Islero
Islero pasa por encima de Manolete y huye hacia chiqueros
Detalle de la foto anterior

La crónica de la "Hoja del Lunes" de Cádiz define la faena de la siguiente manera:

"Da cinco naturales imponentes y desafía al bicho en los mismos pitones. Otra serie de naturales inmensos, molinetes y de rodilla. El delirio. Caen prendas de vestir. Cuatro manoletinas inmensas, pases por alto colosales y sigue con otros diversos para una estocada inmensa en la que sale prendido y derribado. En brazos de las asistencias es trasladado rápidamente a la enfermería, al parecer con una cornada pues lleva la ingle llena de sangre. A la enfermería le llevan las dos orejas y el rabo que le han sido concedidos". 



Traslado a la enfermería
Arrastre de Islero



El primero que se ofrece para hacer una donación de sangre es el cabo Juan Sánchez Calle. La encargada de hacer las transfusiones de sangre es María Luisa López. Además de Juan Sánchez dona sangre un joven novillero que presenciaba la corrida. "Parrao".

Llaman al Doctor Jiménez Guinea que se desplaza desde Madrid. Manolete es trasladado al Hospital de los Marqueses de Linares donde vuelve a ser intervenido de nuevo y le realizan tres nuevas transfusiones de sangre que parecen le hacen reaccionar hasta el punto de pedir confesarse con el Capellán del hospital.
Manolete es consciente de la gravedad de la cornada y exclama " Que disgusto se va a llevar mi madre".

A las 5,07 Manolete expira. En la puerta espera Lupe Sino que se había desplazado de manera urgente desde Lanjarón y a la que no dejaron pasar por temor a un matrimonio "in articulo mortis".

Lupe Sino no pudo pasar a ver a Manolete hasta después de haber muerto.

Manolete de cuerpo presente

Lupe Sino a los pies de Manolete ya fallecido

Parte facultativo de Manolo en Linares




 Fue la gran olvidada de la historia. Pasado un tiempo   emigró a México donde se casó con un conocido abogado del que termina separándose.

Pasaporte de Lupe Sino para emigrar a México donde se detallan los rasgos físicos de la actriz




Vuelve a España y se instala en Madrid en el paseo de Rosales, tan de moda hoy entre las celebridades, donde muere de una embolia cerebral el 13 de septiembre  de 1959 con tan solo 42 años.

Era domingo y en la plaza de toros de Las Ventas se lidiaba aquella tarde un novillo de nombre "Islero" , con la divisa blanca, amarilla y morada del hiero de Cortijo Oliva , propiedad de Juan Antonio Álvarez García al que estoqueo el novillero Luis Ortego. Ironías del destino

Cartel de la corrida en Las Ventas el día que murió Lupe Sino. 


La leyenda de Manolete comienza entonces y siempre estará unida a Linares.

No se puede pasar por Linares sin comer en la Taberna Museo Lagartijo. Situada en una casa de 1795 el inmueble conserva el pozo y el patio de la época. Además de poder degustar una excelente cocina, hay un bonito ambiente taurino y un museo con piezas excepcionales,

Nada más llegar nos recibe Juan Pradas que nos pregunta si vamos a la corrida de esa tarde. Le decimos que si y nos dice que no nos metamos con el Presidente.

¿Es conocido o familiar? Si, es mi padre el fundador de esta taberna.

Nos atiende a la perfección y nos enseña el rincón que dentro de la taberna esta dedicado a Manolete. En el pueden verse piezas únicas como los pitones de Islero, el tensiómetro y los transfusores utilizados en la muerte de Manolete o la camilla donde fue operado, así como una bonita colección de fotos y entradas de aquel día. El resto de la taberna es un museo con carteles, trajes de toreros y un sin fin de objetos. Podríamos quedarnos allí  semanas viendo y analizando  la historia de cada uno de ellos.

Camilla donde fue operado Manolete

El autor del blog junto a la camilla donde fue operado Manolete que se conserva en la Taberna Lagartijo

Dedicatoria de Cano a Juan Pradas en la Taberna Lagartijo

Entrada de la corrida de la muerte de Manolete

Los hijos del autor del blog en la Taberna Lagartijo

Pitones de Islero que se conservan en la Taberna Lagartijo

Tensiometro utilizado para la asistencia a Manolete

María Luisa López con el transfusor utilizado en la muerte de Manolete


Mucha gente del toro en la taberna. Realmente entrañable la conversación mantenida con Jacinto Ortega y su mujer Cristina, padres del diestro Juan Ortega, Jacinto es un señor en el más extenso sentido de la palabra, que ha sabido transmitir a su hijo la pasión por los toros por la tauromaquia. La bonhomía personificada. Su mujer Cristina  posee una elegancia innata y le brillan sus bellos ojos al hablar del toreo de su hijo. Ver la ilusión con la que estaban en las horas previas de la corrida hacía presagiar una bonita tarde.

En la sobremesa una señora que teniamos en la mesa de la lado nos pregunta desde donde venimos para los toros, Nos explica que ella hace casi seis años que no puede ir a una plaza de toros. Desde la muerte de su hermana no ha podido ir a una plaza de toros. El fiel mozo de espadas de Manolete no volvió a pisar una plaza de toros tras la muerte de Manolete.

Rosa , que así se llama, siempre iba con ella y con su padre, pero ahora le costaba mucho trabajo poder asistir desde que ella falta. Su hermana era una excelente aficionada que solía formar parte del jurado que otorga los premios Manolete y que concede la Peña Taurina de Linares Paco Moreno, la única en España que tiene su sede dentro de una plaza de toros.

Rosa nos contaba esa bonita y estrecha relación con su hermana y el vínculo taurino tan grande que su familia tenía con la ciudad de Linares. No en vano su hermana Emilia fue la última regente de la taberna La Viuda por donde tantos personajes del mundo del toro han pasado a lo largo de la historia durante los casi 120 años de existencia de la misma.

Emilia Torres en la taberna La Viuda




También gente del mundo del flamenco como los Peretes, Coronel o Gasparin y los trabajadores de las empresas que han marcado el ritmo económico y social de la ciudad como los turnos de las fábricas de Santana, de  Los Benitos,  de La Constancia ,  los escopeteros, ferroviarios o de las fabricas de aluminio

Muchas veces el mejor homenaje que le podemos hacer a los que faltan es hacer lo que a ellos le hubiera gustado que hiciéramos si estuvieran aún entre nosotros. Quizás la mejor manera de rendir homenaje a Emilia es volver a asistir a una corrida de toros en Linares. Seguro que a ella le encantaría, Rosa.

Salimos con tiempo para la plaza. Mientras caminamos por el paseo de Linarejos aprovecho para contar a mis hijos que Linares no solo forma parte de la historia de la tauromaquia sino también de la historia del Sevilla Fútbol Club para que sean conscientes que esa historia no empieza en Eindhoven, Glasgow , Turin, Basilea, Varsovia o Colonia.

 También Linares forma parte de esa historia, pues en el año 1974, tambien en un mes de mayo, el día 26 para ser más exactos, el Sevilla se desplaza a Linares para jugar un partido decisivo y evitar bajar a Tercera División. (no existia la 2ªB). El Sevilla ganó aquel partido por 0-5 con dos goles del recién llegado Biri Biri, otros dos de Conejo y uno de Baby Acosta.  En Olivenza me recordaba como vivió ese partido el excelente aficionado taurino y gran sevillista Pedro García Rivero que asistió a Linares para verlo.

Recorte del ABC de Sevilla el día de la salvación en Linares

Entrar en el coso de Santa Margarita tiene un sabor especial, pues uno es consciente de toda la historia que esta plaza ha vivido. Y no solo me refiero a Manolete. Ya en el siglo XIX todas las grandes figuras de la época torearon en Linares siendo especialmente recordado El Espartero.

En el año que celebramos el centenario de la muerte de Joselito el Gallo hay que recordar que Joselito  toreo en Linares en nueve ocasiones. Las mismas que Manolete. En todas cosechó grandes éxitos , pero especial relevancia tuvo la del año 1917 en la que toreo un mano a mano con Juan Belmonte.

Juan Belmonte en Linares

Pase por alto de Belmonte en Linares

Joselitro entrando a matar en Linares

Detalle de Joselito en Linares

Joselito esperando la muerte del toro en Linares



La corrida de esta tarde es atractiva: Tres diestros jóvenes que prometen y que tienen dentro mucho toreo.

Álvaro Lorenzo se llevó el mejor toro de la corrida.

"Matagallo" , un toro de Algarra con una embestida noble y que dio un excelente juego hasta el punto de ser premiado con la vuelta al ruedo en acertada decisión del presidente ante la petición de indulto de algunos y la propia intención del torero. Siendo bueno el animal no había ido apenas al caballo y al final de la faena tenía las fuerzas justas y amagó con irse a las tablas.

Comienza Álvaro la faena de rodillas y logra una serie de muy buenos muletazos. Brilló toreando al natural en una excelente faena. Culmina con una estocada soberbia que le vale el premio de las dos orejas. En el segundo de su lote estuvo muy firme y rotundo y lo vuelve a matar bien. Corta una oreja


Álvaro Lorenzo toreando con la derecha

Daniel Crespo lleva seis años de alternativa y solo ha toreado cuatro corridas de toros. El verano pasado ya tuvimos oportunidad de verlo en El Puerto de Santa María. Acude a la cita con una lesión en la mano derecha. Es un torero con ganas de hacer bien las cosas y torea despacio y con buen sentido del toreo. Se llevó el peor lote de la noche. Muy entregado en ambos toros derrochó ganas y entrega y consiguió momentos  de lucidez tanto en capote como en la muleta. En el sexto consigue cortar una oreja de mérito. Hay torero.

Daniel Crespo en un excelente natural

Y aunque abría el cartel hemos dejado para el final a Juan Ortega. Porque lo que hizo merece mención aparte.

Juan es un torero diferente en todos los sentidos. Un torero culto cuyo libro preferido es "El hilo del toreo" de José Alameda.

En ese libro José Alameda explica la evolución del toreo desde los tiempos antiguos y como Joselito el Gallo y Juan Belmonte cambian el toreo, la unificación de estilos que hace Chicuelo introduciendo el sentido de la ligazón y el remate final que consigue Manolete.

Joselito, Belmonete, Chicuelo y Manolete en el hilo del toreo con las aportaciones en la capa de Gitanillo de Triana. ¡ Casi nada!

Juan Ortega, estudioso de la tauromaquia lo sabe. Y aúna lo mejor de cada uno con un estilo propio y único como lo demostró en el cuarto de la tarde.


Complicado explicarlo con palabras. Ya en el primero logra unas verónicas con una lentitud inusitada propias de Gitanillo de Triana. Unas chicuelinas al cuarto pusieron al público en pie.



Chicuelinas de Juan Ortega
Verónica de ensueño de Juan Ortega



Una verónica de Gitanillo de Triana. Notese la similitud aunque sean por el lado contrario






Pero en el cuarto bordó el toreo con ese fino hilo del que hablaba José Alameda. Un toro de Parlade para saborearlo. Juan imprime a la faena esa elegancia heredada de su madre en la que todo lo que hace tiene un sabor diferente.

Comienza a sonar el pasodoble "Manolete" y Juan acaricia cada embestida dejando una lección de tauromaquia y buen gusto. Comienza a sentirse a gusto y despliega todo el sentimiento que lleva dentro, Naturales, trincherillas, ayudados por alto, toreo a dos manos. Un recital de toreo bordado.

Cada pase era un tratado de tauromaquia , pero el conjunto era excepcional.

Y eclipsó todo lo que esa noche sucedió en la plaza. Juan también venia con la mano izquierda lesionada por una fractura reciente. Antes de la corrida decidió no infiltrarse porque los médicos le indicaron que podía perder sensibilidad en las manos y muñecas. Y no lo hizo, quizás consciente que su toreo nace en la cabeza, pasa por el corazón y lo ejecutan sus muñecas. Y que su toreo es la sensibilidad pura que nunca quiere ni debe perder. .

Armonía , naturalidad, elegancia, suavidad, temple, calidad, compás, arte, torería. Ese es el toreo de Juan Ortega, uno de esos pocos toreros a los que merece la pena ir a ver aunque solo sea para hacer el paseillo.

Desde este blog llevamos tiempo insistiendo en que va a ser una figura del toreo que marque  época.







La faena de Juan Ortega tuvo los aires de una bella taranta de Linares que como decíamos antes es  un cante virtuoso, de ritmo libre, con enorme calidad musical. La taranta de Linares es de filigrana , especialmente en los remates, destacando el punto de inflexión melódica que se le puede dar cuando se alcanza la perfección. Taranta y toreo de Juan Ortega se igualan en la definición. Vuelvan a  leer la definición de taranta y piensen en la forma de torear de Ortega.

 Y es que los toros y el cante siempre fueron unidos . Con el permiso de Jacinto y Cristina tras lo de Linares otorgaremos a Juan nuevas paternidades como decía la copla.

Los toros y el cante
son dos hermanos gemelos. 
Su padre se llama arte 
y su madre , el sentimiento


Arte y sentimiento resumen en dos palabras el toreo de Juan.

"La elegia a Manolete" que cantaba de manera magistral Manolo Caracol, pariente de Gallito,  comenzaba con estas estrofas que lo mismo pueden aplicarse  a las personas  que vieron en Linares la muerte de Manolete que a los que tuvimos la suerte de ver la faena de Juan Ortega:

Pero si no puede ser,
lo vi con mis propios ojos
y no lo puedo creer.

Linares, Linares...







































Hoy se torea en el Cielo por chicuelinas

Decían de él que toreaba como los ángeles y que sus muñecas eran de cristal por la suavidad con la que mecía el capote. Cuentan que ha entra...