viernes, 12 de julio de 2019

El valor de los valores



"Los sueños de niño, con la ayuda de Dios, se pueden hacer realidad si se tiene disciplina, no se regatean esfuerzos y si jamás se olvida uno de sus raíces".

Estas palabras están escritas en la dedicatoria de una foto de Espartaco cuando era niño que Juan Antonio Ruiz  regaló a su hijo hace unos años. Toda una lección de vida en tan pocas palabras. Hacer realidad los sueños, la ayuda de Dios, la disciplina , el esfuerzo y el respeto a nuestras propias raíces.


Foto que Juan Antonio Ruiz Espartaco dedica a su hijo con la leyenda citada en el texto


"Superar ese intenso miedo engrandece mi espíritu. Esa mirada del toro se clava en el alma, me arranca lo que soy para enseñarme lo que puedo ser. Al mismo tiempo que te hace sentir grande y que eres capaz de cualquier cosa te enseña que no somos nada. El toro da su vida para su gloria. Pasa a formar parte de mi. ¿Existe amor más puro?

De su fuerza... dulzura, de su voluntad, mi dominio; de su bravura , pasión, de su estampa, dignidad, de su peligro, emoción. "

En este caso son  palabras de Francisco Rivera Ordoñez que  también encierran muchas lecciones de vida. Superación del miedo, engrandecimiento del espíritu, salir de lo que somos para ver lo que podemos llegar a ser, sentirse grande y capaz  de todo pero siendo conscientes que no somos nada, dominio de situaciones, pasión en lo que se hace, dignidad, emoción.

Bajo el título "El valor de los valores" quisimos inaugurar el Aula Taurina de los Antiguos Alumnos del Colegio Tabladilla.

Y para ello contamos con personas vinculadas al mismo. Juan Antonio Ruiz Espartaco ha sido padre de alumno del colegio y desde el momento en el que se lo propusimos nos dio la respuesta afirmativa con una expresión bien taurina. "Por supuesto, vamos "palante"".

Fran Rivera fue antiguo alumno del Colegio y es padre del colegio en la actualidad y también se volcó desde el principio.

No podía haber mejor cartel.

Cartel anunciador  del acto


Dos toreros con mucho en común. Toreros de raza, de carácter, siempre entregados al cien por cien, toreros poderosos pero con infancias complicadas por diversos motivos.

Ambos con grandes facultades físicas y que vieron peligrar sus carreras por sendas lesiones de ligamentos de la rodilla jugando al fútbol por causas benéficas. Siempre solidarios.

Los dos con gran espíritu de sacrificio y siendo siempre grandes compañeros de otros toreros.

Con un importantísimo  nexo de unión en la figura de Paquirri.

Toreros de valor y toreros de valores.

Sería difícil resumir en poco espacio las casi dos horas de amenísima conversación que pudimos mantener con ellos en animado y divertido coloquio que nos hizo a todos sentirnos en casa. De hecho todos estábamos en esa casa común que es nuestro querido Colegio, que ya de por si genera un ambiente diferente nada más pisarlo.

Ambos tienen también en común ser dos de los pocos toreros que han recibido la Medalla de Oro a las Bellas Artes, galardón que está en manos de Pemán, Alberti, Buero Vallejo, Dalí, Miró, Chillida, Montserrat Caballé, Andrés Segovia, Alfredo Kraus, Placido Domingo o José Carreras entre otros

El primer torero al que le fue concedida fue Antonio Ordoñez, abuelo materno de Fran Rivera.

Nos encontrábamos no sólo ante dos figuras del toreo sino ante dos leyendas de la tauromaquia, cada una por distintos motivos.

Para dos personas que tienen la Medalla de Oro a las Bellas Artes la pregunta era obligada.

¿ Por que el toreo es un arte y porque es tan bonito?

Como decían ambos, intentar explicar esto con palabras es casi imposible. Torear ha sido su vida. Es crear arte. El toro habla con sus gestos , sus movimientos y su mirada. "El toreo es ver como un animal y un hombre se funden en uno para hacer de su vida y su muerte arte, el arte de la vida, de hacer que el tiempo se pare".

Como dice Fran Rivera en un texto que se leyó en el coloquio:

"Mi lienzo , la plaza; mis pinceles, capote, muleta y espada, mi pintura, el toro; mi obra, un instante que se siente, se siente en lo más profundo del alma. Solo tengo que cerrar los ojos y viajar por los sentimientos de mi corazón de esta tarde que toree ese toro".

Esa relación con el toro es tan especial que ambos afirmaban que, tras haber matado más de 4.000 toros Espartaco y más de 2.000 Fran Rivera,   los dos recuerdan a la perfección la cara de cada uno de ellos y la Plaza donde lo mataron.

Los dos nos contaron su infancia. Ambas complicadas por diversos motivos. En el caso de Juan Antonio por las difíciles condiciones que tuvo que superar para llegar a ser lo que fue. En el caso de Fran por la pérdida de su padre con tan solo 10 años.

Juan Antonio nos contó sus difíciles  comienzos. Su padre había sido torero pero no llegó a triunfar y quería que su hijo fuera la gran figura que el no pudo ser. Desde muy pequeño tras salir del colegio lo ponía a torear de salón. Esos primeros años se convirtieron en momentos marcados por la gran exigencia de un padre hacía su hijo, mezclados por la responsabilidad que desde muy pequeño fue adquiriendo el Maestro Espartaco y quizás por la ansiedad que eso le podía provocar.

Se viste por primera vez de luces en 1975 con solo 12 años en Camas con un traje prestado y una montera que tuvo que rellenar con cartones para que le ajustará en la cabeza. Ese día toreó dos becerros, le dieron como premio una muleta como triunfador del festejo y al segundo becerro le cortó dos orejas. Lo sacaron a hombros. Al llegar a su casa todo eran felicitaciones, hasta que llegó su padre:

¡ Así no se llega a ninguna parte, hay que estar mejor! Esa fue una constante en la carrera de Juan Antonio. El altísimo nivel de exigencia de su padre a la que el diestro siempre respondía con respeto y obediencia.

Espartaco en su primer paseíllo con solo 12 años en Camas

Como en España no se podía torear con esa edad surge la oportunidad de irse a América a acompañar al Chino torero y sus enanitos haciendo la parte sería del espectáculo. Se va a América con solo trece años y acompañado de su padre dejando atrás a su familia en una época en que las comunicaciones no eran las de hoy y solo podía hablar con su casa una vez al mes por conferencia que había que solicitar con tremenda antelación.

En la expedición el Chino torero, los enanitos toreros y una "troupe" de monos que salían a torear en un momento del espectáculo. Una vida cercana a la del Circo viviendo en caravanas itinerantes por tierras desconocidas.

Contaba Juan Antonio con mucha gracia que una parte del espectáculo consistía en representar el cuento de Caperucita. El , antes de salir a la parte sería, se tenía que vestir de lobo feroz y en el guión los enanitos lo empujaban y maltrataban. Espartaco, con solo trece años, se resignaba , pero esa parte del espectáculo le impedía salir luego concentrado a torear.

Su padre sin previo aviso le dijo un día:

"Esta tarde seré yo el lobo". Y se colocó el disfraz. En un primer momento nadie notó el cambio. Sin embargo cuando el primer enanito se acercó para tomarle el pelo al lobo recibió tal empujón que rodó varios metros dando volteretas. El segundo y el tercero lo intentaron  con la misma suerte y ambos volaron por los aires, hasta que por las rejillas del disfraz vieron que no era el niño sino el padre el que estaba dentro del disfraz. Los  enanitos despavoridos decían

" Corred, corred, que no es el niño que es el padre".

A aquel viaje a América si llevaba ya Juan Antonio su primer vestido de torear hecho a medida por el sastre Fermín con ayuda de los hermanos Lozano que tan unidos estuvieron a Juan al principio de su carrera. Era un traje rosa y plata que estrenó en la plaza de Santa María en Bogota a la que siempre guardará un especial cariño. Al igual que a los enanitos con los que compartió aquellos momentos tan dificiles

Espartaco con su primer traje de luces

 
Volvió a España tras un duro periplo y aunque en los anales oficiales dice que debuta con caballos con 15 años en Ondara (Alicante), nos contó que en realidad su debut con caballos fue en Pontevedra casi un año antes, pero con un nombre falso porque en aquella época en España estaba prohibido torear con esa edad.

La infancia de Fran también estuvo marcada por la dureza, pues no en vano, su padre , el siempre recordado  Paquirri , murió cuando el solo tenía 10 años.

No lo tuvo fácil en sus inicios. No en vano el peso de las dinastías influye sobremanera para lo bueno y para lo malo. Tres dinastías se mezclan en su estirpe .Rivera, Ordoñez y Dominguín.

Pero quien mejor definió la llegada de Fran al mundo de los toros fue Enrique Ponce:

" En principio se le pudo mirar como un niño bonito o de papá que quería probar suerte en el toreo y que iba a ir muy cuidado, pero sin embargo yo no lo vi de esa forma, no como un niño de papa, sino un niño al que su padre lo mató un toro. La diferencia es más que notable. Eso era muy serio. Y sentí hacía el un afecto especial en ese sentido".

Sobran los comentarios.

Recordaba Fran como le contó a su abuelo, Antonio Ordoñez, que quería ser torero. Su abuelo le recordó el peso de los apellidos que llevaba y que no podía dejar en evidencia esos apellidos. Al contrario de lo que se pueda creer su abuelo apenas le enseñó a torear. Solo casi a coger los trastos.

Recordó como siendo muy pequeño su padre en el campo le echo una vaquilla y el huyo despavorido con gran enfado de Paquirri.

Pero desde muy pequeño había vivido el mundo del toro y la sangre torera le corría por las venas.



Francisco Rivera con su padre Paquirri
 Desde muy pequeño vio tanto a su padre como a su abuelo en los ruedos y eso se tenía que notar.

Antonio Ordoñez y Paquirri con Fran y Cayetano. Cuatro toreros de dinastia




Debuta Fran sin caballos con 17 años en la Plaza de Toros de Ronda en 1991. En 1992 debuta con caballos en la misma Plaza.


Debut sin picadores en Ronda.1991


Triunfo el día del debut


Espartaco toma la alternativa  el 1 de agosto de 1979, con solo 16 años. Aún no había nacido Francisco.

La alternativa de Espartaco estaba prevista unos días antes en Jerez de la Frontera de manos de Antonio Ordoñez y con Rafael de Paula de testigo en la llamada corrida del arte. Pero un fortísimo viento de levante obligó a suspender esa corrida.

Unos días más tarde Espartaco recibe la alternativa en Huelva de manos de Manuel Benítez "El Cordobés" y con Manolo Cortés de testigo. Ese día corta dos orejas a cada toro.

El destino quiso que tomase la alternativa en el mismo coso que lo había hecho su padre el 19 de marzo de 1966. Es decir solo 13 años antes. Creo que es un hecho único en la historia de la tauromaquia.

Solo unos días antes de la inauguración del Aula Taurina del Colegio Tabladilla me recordaba mi padre que el fue con mi abuelo, el Dr. Leal Castaño, a ver aquella corrida en la que Antonio Ruiz recibió la alternativa de manos de Emilio Oliva y con Efraín Girón y D. Álvaro Domecq de testigo.

El toro de la alternativa del padre de Espartaco se lo brindo a mi abuelo que también era de Espartinas y al que tenia mucho cariño.

La trayectoria de Espartaco no fue fácil a pesar de que en 1982 abre la Puerta del Príncipe por primera vez compartiendo cartel con Curro Romero y Paquirri.

Ese año se sitúa primero en el escalafón, hecho que repite desde 1985 a 1991.

Pero el periodo comprendido entre el 82 y el 85 es una travesía del desierto realmente dura para el diestro en la que incluso se plantea dejar de torear y ejercer de banderillero. Pero llegó la tarde del 25  de abril de 1985 en la Feria de Sevilla en una corrida televisada para toda España por la primera cadena.

Al primer toro le había cortado una oreja. El segundo de su lote era un toro noble pero con poca fuerza. " Facultades". El publico estaba entregado con Juan Antonio. Le hace una faena de antología. Cuando se perfila a matar escucha en los tendidos una voz que le dice " Ahora, no". Era su padre que ese día no quiso estar en el callejón.

Cuadra de nuevo al toro y de nuevo escucha esa voz entre el silencio " ¡Encima!". Se tiró a morir entre los pitones consciente  de que habría triunfo o enfermería, pero no le podía fallar a su padre ni se podía fallar a si mismo. Estocada hasta la bola y Puerta del Príncipe.

A partir de ahí ocupa el primer puesto en el escalafón desde 1985 a 1991. Espartaco manda en el toreo.

El 23 de abril de 1995 da la alternativa a Francisco Rivera Ordoñez en la Maestranza con Jesulín de testigo. Ese día es Fran quien cosecha un clamoroso triunfo.



Espartaco dando la alternativa a Fran Rivera en Sevilla 1995
Las palabras que Espartaco dirigió a Fran ese día  quedan entre ellos, pero sin duda fueron muy emotivas.

Fran Rivera asombró a todos no solo por su valor sino también por su arte. Esa misma Feria tuvo una actuación estelar cortando dos orejas a un toro de Sánchez Ibargüen.

Un año más tarde confirma la alternativa en Madrid en una tarde que pasará a la historia del toreo como "la corrida de los quites" en la que Ponce y Joselito tuvieron un pique a quites en el que dejaron fuera a Fran el día de su confirmación, lo que provocó un enfado de este último. Ese cartel se repitió en infinidad de ocasiones durante aquella temporada y Fran nos contó como no solo se limaron las asperezas sino como aquello derivó en una gran amistad con ambos diestros.

Fran dejó entreabierta la Puerta del Príncipe en 1997. Tras haber cortado dos orejas a su primer toro empañó el triunfo al fallar con la espada en su segundo cuando ya tenía en la mano abrir la Puerta del Principe.  Ese día Joselito si la abrió. Recordaba Carlos Villarubia, persona con la que tuve el privilegio de compartir el agradable coloquio, alma mater de la puesta en marcha del  Aula Taurina y enciclopedia viviente de la tauromaquia, que nunca se le olvidará el titular en la prensa de aquel día:

"Joselito sale por la Puerta del Príncipe y Rivera bajo palio"

Especialmente emotivo fue el recuerdo a Paquirri.

Para el autor del blog Paquirri fue su ídolo taurino de la infancia y Espartaco el de su adolescencia. Y ambos lo siguen siendo hoy día.

Espartaco tuvo como uno de sus referentes a su Paquiri.  La relación de Espartaco con Paquirri fue excepcional.

Cuando Espartaco  comenzaba Paquirri era una grandísima  figura del toreo. Espartaco tenía un gran respeto  y admiración a Paquirri  y así lo dejo ver en el coloquio. Dijo que Paquirri se lo tomaba todo muy en serio. Había que estar muy firme a su lado . Entrenaba con muchísima dureza. Espartaco pensaba siempre que si Paquirri que era máxima figura se preparaba con tanta intensidad ¿Cómo tendría que hacerlo el , que en aquel entonces todavía no había logrado nada?

Se le quedó grabada una frase que siempre le decía Paquirri: "Para ser martillo , primero tienes que aprender a ser yunque" " Y luego también le decía, "si llegas arriba no te olvides nunca de donde vienes ni lo que te ha costado llegar".

Paquirri tuvo muchos años a Espartaco en su finca "Cantora". Y fue quien más lo apoyó en sus años difíciles. Nunca perdió la fe en él y solía decir "Cuidadito con Espartaquito que cualquier día le da la sorpresa a todo el mundo".

Algunas imágenes de la vida de Paquirri

Paquirri y Espartaco en uno de los inviernos que compartieron en Cantora

 
Emocionado fue el recuerdo de Fran Rivera para su padre. Todos los que fuimos antiguos alumnos en la época en que Fran estaba en el colegio recordamos siempre cuando sus padres venían a hacer tutoría con los profesores. El halo de Paquirri y la belleza de Carmen Ordoñez siempre formaran parte de nuestros recuerdos de aquellos años.

Contaba Espartaco con mucho cariño como cuando iban a Cantora y pasaban por una gran finca que allí había, Paquirri siempre le decía. "Espartaquito , mira que buena finca para comprarla". Con el paso de los años esa finca fue suya.

A la primera finca que Espartaco pudo comprar le puso el nombre de "Albahaca", un mitico toro del Conde de la Corte que Espartaco lidió en 1982 en Salamanca. El toro tenía 110 cm de pitón a pitón. Un toro de otros tiempos. Ese día caía un diluvio y el crédito de Espartaco se agotaba en esa temporada. Con un palmo de agua en el ruedo le hizo una faena a "Albahaca" que aún es recordada en Salamanca. Le cortó  las dos orejas y el rabo. Hasta D. Álvaro Domecq que aquel día también toreaba a caballo sacó su pañuelo desde el callejón para pedir los trofeos, algo absolutamente inusual en el mundo del toro.

Ambos toreros mencionaron su relación con el miedo. Desde las sensaciones físicas que se sienten (intenso frío, crecimiento de las uñas o del pelo) hasta las emocionales.

Decía Espartaco que el miedo es todo aquello que te ayuda a estar a la expectativa. No hay que mirarlo como un enemigo, ni como un defecto, hay que verlo como amigo y como incluso una virtud. El miedo te hace ser consciente de que vas a hacer algo de responsabilidad y que lo vas a hacer lo mejor posible. "El miedo al fracaso fue el que tanto me ayudó a triunfar".

Fran Rivera dice que tener  miedo no es malo, es necesario, te mantiene alerta. Lo malo es no superarlo. Tienes que respetarlo, hacerlo tuyo. Superar ese miedo engrandece el espíritu.

Se contaron múltiples anécdotas como las relacionadas con el nombre de ambos. En el caso de Espartaco el nombre no viene porque naciera en Espartinas como muchos creen. Cuando su padre empezaba se presentó a torear un tentadero en el que estaba Rafael Sánchez "El Pipo". Este le preguntó su nombre a lo que el padre de Espartaco le dijo:

-  " Antonio Ruiz".

- "Con ese nombre es difícil triunfar. Chaval tu eres valiente. Un gladiador. Te llamaremos Espartaco como el gladiador" . Y es que días antes se acaba de estrenar con gran éxito la película en la que Kirk Douglas interpretaba al histórico gladiador.

Francisco Rivera pasa a ser llamado " Paquirri" en los carteles a partir de 2010 cuando le da la alternativa al hijo de Dámaso González en Albacete. El padrino era José María Manzanares. Los tres hijos de toreros. El cartel de sus padres en los años 70 y principios de los 80 era un cartel de lujo que se repitió en muchas ocasiones y Fran pensó que sería bonito ese día recuperar ese cartel.

Primer cartel en el que Fran Rivera se anuncia como Paquirri

Se comentó también la importancia de la educación taurina. En todo lo relacionado con el mundo del toro hay una educación que hoy se está perdiendo. El respeto a los mayores, la forma de hablar y hasta de vestir, los ritos y rituales, los saludos. Todo es diferente. Es una profesión en la que al Maestro se le sigue hablando de usted. Como en Tabladilla, donde los niños aún se dirigen a sus profesores llamándolos de usted y con el "don" por delante.

Tras el repaso de las trayectorias de ambos llegamos a sus despedidas de los ruedos.

Fran Rivera, aunque ha tenido alguna vuelta ocasional y justificada,  se despidió de los ruedos en Ronda en septiembre de 2017 rodeado de los suyos y saliendo a hombros de su hermano en una plaza que tanto significa para él y su familia.

Despedida de Fran Rivera en 2017 en Ronda



Espartaco se despide de los ruedos el 5 de abril de 2015 , Domingo de Resurrección, en una despedida soñada en la Real Maestranza.

Daba la alternativa a Borja Jiménez, también de Espartinas y también antiguo alumno de nuestro colegio.

Hace un toreo clásico ese día y logra cortar dos orejas a uno de sus toros.



Pero el momento más emotivo llega cuando su padre y su hijo, que nunca lo había visto torear le cortan la coleta. Todavía dice sentir el escalofrío que sintió en ese momento.



Y tampoco nunca podrá olvidar cuando muchísimos de sus compañeros toreros se tiraron al ruedo para sacarlo por última vez por la Puerta del Príncipe y llevarlo a hombros hasta el hotel







Espartaco a hombros de sus compañeros toreros

Como epilogo Espartaco comentaba que "la responsabilidad, la disciplina, la honorabilidad y el respeto es lo que he aprendido de mis padres y de mi profesión de torero. Del toreo agradezco el honor y el respeto a las cosas. Eso es lo que he intentado llevar en mi camino y es lo que he enseñado a mis hijos". "La vida de un torero pasa muy rápido y lo que queda es la persona. Tienes que ser y sentir como eres y no cambiar nunca".

El agradecimiento a su padre lo hace publico un año después de su despedida cuando se celebra en la Plaza de Huelva el 50 aniversario de la alternativa de Antonio Ruiz.

Ese día Espartaco en público dice lo siguiente:

No siempre he tenido la oportunidad de darle las gracias en público a mi padre, decirle cuánto le debo y cuánto le admiro y, sobre todo, de dedicarle todo lo que el toreo me ha dado. Nada hubiera sido posible sin la afición y los valores que él me transmitió”.

Ese mismo día el periodista Rafael Moreno, que también fue apoderado de Espartaco le dijo al padre de Espartaco:

"Puede que no triunfaras en la plaza, pero sí lo has hecho en la vida. Porque nadie sabe mejor que es en el éxito de los hijos donde radica el verdadero triunfo para el hombre".

Abrazo entre padre e hijo el día de la despedida de Espartaco. Sobran los comentarios


Padre e hijo tomaron la alternativa en la Plaza de la Merced de Huelva. Plaza que cuida los detalles. Unas líneas más arriba citábamos el homenaje que Antonio Ruiz recibió en el 50 aniversario de su alternativa.

Este año, el 1 de agosto, se cumple el 40 aniversario de la alternativa de Espartaco en el mismo coso y hace unos días se han presentado los carteles de las Ferias Colombinas en los que se rinde homenaje a esa efemérides, en una bonita imagen en la que Espartaco parece brindar a la Virgen de la Merced.

Cartel de las Fiestas Colombinas de 2019

Con Espartinas en la memoria, y como el principal motivo de este blog es rendir homenaje al Dr Leal Castaño, no puedo dejar de rendir un homenaje a su memoria.

Además de Espartaco han existido dos personas de Espartinas que han abierto la Puerta del Príncipe.

Lo hizo nuestro antiguo alumno Borja Jiménez de novillero.

Pero antes de que ambos nacieran el primer espartinero que abrió la Puerta del Príncipe no fue un torero. Fue el Dr. Leal Castaño que fue sacado a hombros por toreros, compañeros médicos y ganaderos el día que le rindieron un emotivo homenaje en la Real Maestranza de Caballería por las excelsas faenas que hizo  en la enfermería de esa plaza con el bisturí.

El Dr. Leal Castaño a hombros en homenaje recibido en la Maestranza instantes antes de ser sacado por la Puerta del Principe

Bonito coloquio en el que los toreros entre anécdota y anécdota tuvieron el valor de hablar de los valores.

Espartaco, Fran Rivera, Carlos Villarrubia y el autor del blog

Dos momentos en los que se aprecia el distendido coloquio mantenido en el que todos nos sentimos muy a gusto


Valores, actitudes y conductas están estrechamente relacionados. Cuando hablamos de actitud nos referimos a la disposición de actuar en cualquier momento, de acuerdo con nuestras creencias, sentimientos y valores.

Hablamos de los valores que enaltecen al toreo: Verdad, ética, dignidad, respeto al animal y a tu profesión, seriedad, disciplina, responsabilidad, exigencia, espíritu de superación, constancia, predicación con el ejemplo, humildad, amor paterno filial, capacidad de sacrificio, entereza ante la desgracia y las adversidades, solidaridad y agradecimiento.

Hubo valor para hablar de valores. Valores como fuente de satisfacción y plenitud.

No podría terminar esta entrada sin dejar de agradecer al Colegio Tabladilla que haya acogido con tanto cariño la iniciativa de la creación del Aula Taurina de los Antiguos Alumnos con mención muy especial a Carlos Pérez Carranza, interlocutor del Colegio siempre atento a la organización y con un espíritu de servicio encomiable, a Ignacio Rus , Presidente de los Antiguos Alumnos y a todo el equipo directivo del Colegio que apoyó esta iniciativa. Y por supuesto a Carlos Villarrubia, verdadero artífice e impulsor de la idea. 

Y por supuesto a Juan Antonio Ruiz Espartaco y a Francisco Rivera Ordoñez que volvieron a triunfar toreando esta vez con la palabra, demostrando mucho temple en sus actitudes y transmitiendo a los asistentes muchísimos y profundos  mensajes que a todos hicieron salir con un excelente sabor de boca y con muchas nuevas enseñanzas. Para ello ha nacido este Aula Taurina que hemos tenido el privilegio de inaugurar con dos grandes Maestros.

lunes, 24 de junio de 2019

Miura se cita con la historia en la cuna del toro bravo


Utrera es conocida por ser la cuna del toro bravo. Sin embargo nunca había sido lidiada en la Villa una corrida de Miura.

El solo hecho de ser anunciada suponía ya un acontecimiento histórico que merecería la pena vivir.

La tradición taurina de Utrera y su vinculación con la legendaria ganadería daba a la corrida un sabor especial que había que paladear.

En el camino a Utrera fui contando a mi hijo Mauricio el porque Utrera era llamada la cuna del toro bravo. Conté con la inestimable ayuda de mi contertulio en la Tertulia Taurina el Porvenir y magnífico aficionado, Ignacio Tallón, que vino con nosotros desde Sevilla y que tiene una amplía cultura taurina.

Entre los dos tratamos de poner en pie los motivos por los que Utrera es considerada la cuna del toro bravo.

Las primeras noticias escritas de Utrera datan del año 1250 y ya en ella se define la localidad como rica en ganado, en especial de caballos y toros. La riqueza de su campiña facilitaba la cría de ambos animales. De hecho en el escudo de la localidad puede observarse la figura de un caballo y un toro.



El origen de las fiestas taurinas también tiene un importante antecedente en Utrera donde en 1594 comienzan a celebrarse las denominadas fiestas de "toros y cañas" con motivo de las festividades del Corpus y la Virgen de Consolación.

Las fiestas de toros y cañas  no eran otra cosa que la caza del toro a caballo y con lanzas. Estas fiestas se celebraban en la Plaza del Altozano y cobraron gran popularidad.

Fiestas en Utrera. Del libro Campos de Utrera. La cuna del toro bravo


Tanta popularidad cobraron que se hicieron extensivas a Sevilla para ser celebradas en la Plaza de San Francisco , pero los caballeros lanceadores eran llevados desde Utrera.

El propio Francisco de Quevedo en "El zurdo alanceador" dice:

Viendo que el torear es sumo grado
de la caballería remendona,
me fui el año pasado,
con dos hacia-fidalgos entre dones,
a las fiestas de Utrera, con rejones.."


Como cuentan Salvador de Quinta y José Rodríguez Méndez en su muy recomendable libro "Campos de Utrera. la cuna del toro bravo" los toros de la época eran desmedidos, broncos y feos. Daban pocas facilidades para la lidia.

Las ganaderías no estaban muy organizadas y los frailes dominicos que estaban asentados en Utrera habían creado las llamadas ganaderías conventuales. Recopilaron reses de los diezmos que los fieles habían de pagar a la iglesia- El diezmo que se había de pagar a la Iglesia era el diez por ciento de las ganancias que los fieles tenían en sus actividades.  Se solían pagar en especie y era habitual que los frailes lo recolectasen con cabezas de ganado que posteriormente criaban en el Cortijo El Algarabejo. 

En aquella época había en España tres grandes núcleos de la cría de toros.

En Casparroso (Navarra) se criaba la casta Navarra.

En Villarrubia de los Ojos (Ciudad Real) la casta Jijona.

 Y en Utrera pastaba la andaluza.

Recientemente en el Real Decreto 60/2001 de 26 de enero define los prototipos de las razas bovinas de lidia.

En el citado Real Decreto se definen cinco castas principales de las que derivan todos los encastes que se lidian en la actualidad.

Estas cinco castas son las siguientes:

1.- Cabrera

2.- Gallardo

3.- Navarra

4.- Vazqueña

5.- Vistahermosa

De estas cinco castas derivan los distintos encastes de la cabaña bovina de lidia de hoy día.

Los encastes a su vez tienen distintas líneas.

Pues bien, de esos cinco encastes originales, tres de ellos ( Cabrera, Vázquez y Vistahermosa) tuvieron su origen en Utrera.

Especial relevancia tuvo el toro de Cabrera, que se ocupó de seleccionar un toro singular, muchos de ellos provenientes de ganaderías de conventos o "diezmeras". La cría de su toro cambió la lidia, pues dio como resultado un toro de buena alzada, corpulento, largo galgueño, bravo, fuerte, poderoso y desarrollando mucho sentido.

Pronto se hicieron famosos en toda España y dieron toros de leyenda como aquel lidiado en Madrid el 25 de abril de 1831 que según cuentan las crónicas fue " el toro más difícil de cuantos se recuerdan en la Plaza de Madrid, y que después de haber recibido ocho estocadas, obligó al torero (Morenillo) a tirarse repetidas veces al callejón con la amenaza cierta de llevárselo por delante. El Presidente de la corrida viendo que la noche se venía encima y en previsión de mayores desgracias ordenó que sacasen la medía luna". Ese artilugio se utilizaba raras veces. Un peón golpeaba los tendones de los cuartos traseros , dando con el animal en tierra, para allí indefenso darle muerte. Durante esta feria de San Isidro podía observarse en los bajos de la plaza una exposición particular de elementos de la lidia del siglo XVIII y había una media luna expuesta.

Media luna con la que se cortaban los tendones de los toros difíciles de matar




La sangre de los toros de Cabrera es la que permanece mas pura de cuantas nacieron en el siglo XVIII en los campos de Utrera.

Queda acreditado que en 1852 se venden a D. Juan Miura 172 vacas y media y 6 bichos y medio (en la ley no escrita de la ganadería se entendía que 3 utreros eran dos cabezas y que 2 eralas eran una).

Miura ha seguido manteniendo su pureza hasta nuestros días y han construido su propia leyenda, pero no debemos olvidar que en la finca "La Dehesa de Los Molares" inicialmente  y en las fincas de "Matallana" y "Los Alguacilillos" con posterioridad se comenzó a forjar el mito que encumbró a Cabrera y luego a la dinastía ganadera más famosa de la historia : Miura.

Viendo una corrida de Miura no es necesaria mucha imaginación para hacerse una idea clara de como fueron aquellos toros  que asombraron y asustaron a los aficionados del siglo XVIII.

Aunque posteriormente Miura introduce algunas reses procedentes de Vázquez y Vistahermosa sigue con una predominancia clara y manifiesta de Cabrera.

Sería injusto no hacer mención en estas líneas a algún hecho destacado de estos dos encastes primitivos.

El Conde de Vistahermosa crió un toro de corta alzada, correctas proporciones , fuerte , de cabeza pequeña, cornicorto, astifino y de enorme nobleza y bravura.

Sus toros pastaban en la Dehesa de Salvador Díaz, camino de Arahal  y posteriormente en "La Ventosilla", "El Sorbito" y "Gómez Cardeña", donde Juan Belmonte se quitaría la vida en 1962.

La mayoría de las ganaderías actuales proceden de la casta Vistahermosa, casi un 95% de la cabaña mundial.

El Conde de Vistahermosa tenía un bello palacio en Utrera , que hoy es la sede de su Ayuntamiento y cuya visita es muy recomendable.



Palacio del Conde de Vistahermosa , actual ayuntamiento de Utrera

Interior del Palacio del Conde de Vistahermosa, actual Ayuntamiento de Utrera


El encaste Vazqueño es una mezcla de Cabrera y Vistahermosa y consiguió toros ni tan corpulentos como el primero ni tan recortados como el segundo. Vicente José Vázquez ganó gran dinero con su ganadería, pero fue capaz  de gastar mucho más aún .

El Rey Fernando VII se encapricho en comprar una ganadería, pero quería una de las punteras. como Vázquez no tenía descendencia no vio mal vender su ganadería al Rey. Enviados del rey eligieron 700 animales entre vacas, toros, novillos , erales, terneros y cabestros.

Fueron trasladados a pie desde Utrera a Aranjuez, donde pastarían en terrenos reales. Cuando el Rey se cansó de la ganadería se la cedió a una persona de su Corte. El Duque de Veragua. Por tanto la casta Vázquez derivó en lo que hoy se conoce como encaste Veragua.

Con razón podemos decir que la cuna del toro bravo fue Utrera.

La leyenda de Miura comienza a forjarse pronto pues en 1862 el toro "Jocinero" hiere mortalmente al diestro " Pepete".

Las muertes de El Espartero, corneado por "Perdigón", Dominguín por " Desertor", Manolete por " Islero" y varias más (hasta nueve cogidas mortales) incrementan la leyenda negra de Miura durante los siglos XIX y XX.

Muestra de su gran dificultad es que solo diez diestros han sido capaces de encerrarse en solitario con seis toros de Miura, gesta que es considerada de grandísimo mérito.

Estos diez toreros de leyenda fueron Bocanegra, Lagartijo, Mazzantini, Moreno de Alcalá, Gallito, Antoñete, Joaquín Bernadó, Espartaco, Padilla y Javier Castaño, este último en Nimes y tras superar un cáncer.

Con todos estos antecedentes y muy ilusionados llegamos a Utrera donde antes de comenzar la corrida pudimos saludar a dos de los tres diestros.

El autor del blog con Octavio Chacón e Ignacio Tallón

El autor del blog con su hijo Mauricio junto a Pepe Moral
Escribano, Chacón y Moral antes de iniciar el histórico paseíllo

Paseíllo sobre el hierro de Miura pintado en la plaza


Pero la leyenda de Miura tenía que tener un hito más.

Y el destino quiso que tras 177 años de lidia fuese en Utrera donde por primera vez en la historia un toro de Miura fuese indultado. Un 22 de junio de 2019.

"Tahonero" se llamaba el quinto de la tarde, que le tocó en suerte a Manuel Escribano. Nacido en enero de 2015, marcado con el número 42 y lidiado con 570 kilos de peso. Si muchos de sus hermanos pasaron a la historia por dar muerte a grandes figuras del toreo, otros por grandes y memorables faenas, otros por sembrar el pánico  en el ruedo , otros como Escobero por dar cortijos a toreros, "Tahonero" pasará a la historia por ser el primer toro de la legendaria ganadería de Miura en ser indultado.

Tahonero en Zahariche antes de ser embarcado



Tahonero fue extraordinario por bravura, casta y nobleza. Ya en el capote se vieron sus facultades y las buenas condiciones del toro. Escribano lo dejó largo en el caballo y tomo dos varas muy buenas.
Manuel Escribano que ya había banderilleado al segundo de la tarde, volvió a banderillear de manera espectacular en un muy buen tercio de gran mérito sobre todo por la proximidad de la cornada de Madrid y el esfuerzo físico que supone su empleo a fondo en banderillas. Se la jugo en el ultimo par al quiebro pegado a las tablas.

Comenzó su faena con un pase cambiado por la espalda, varios más muy ajustados lo siguieron, unos en largo y otros en corto. Varias series al natural con mucho temple y ligazón. Embestidas muy encastadas y por abajo.

El toro no paraba de embestir con movilidad, nobleza y sin abrir la boca. La gente comenzó a pedir el indulto que fue concedido entre el clamor de la grada.


Escribano en un momento de la faena del indulto


Los cabestros saltaron al ruedo para recoger a "Tahonero", pero este se resistía a irse a chiqueros. Como buen Miura no mostró ninguna querencia a chiqueros. Por momentos recordó a aquel toro de Cabrera lidiado en Madrid que tuvo que ser sometido a la media luna. Nadie podía someter a "Tahonero" que seguía embistiendo a todo lo que se moviera. Hasta los cabestros mostraban sus respetos al toro y rehuían sus embestidas con pavor.

Tras mas de 45 minutos en el intento , hubo que fabricar un lazo con una soga, lanzarlo a los pitones y ser ensogado por ellos para ser introducido en chiqueros mientras varias personas jalaban de la soga desde dentro de los chiqueros y otras cuantas lo empujaban por detrás. Un hecho épico y único en el indulto de un toro, que se recordará en los anales de la tauromaquia.

El otro triunfador de la tarde fue Octavio Chacón que cortó una oreja a cada uno de sus toros con un toreo muy centrado. Participe de otro hito histórico al tocarle en suerte el primer Miura que se lidiaba en Utrera, "Babuchito". Brindó a Manuel Escribano. Le cortó una oreja de mucho mérito tras una faena de muy buena compustura y muy buenos pases de pecho.

El cuarto era un preciso toro sardo, atípica capa en Miura, pero de una estampa espectacular. Faena muy seria la de Chacón que le valió otra oreja.

Toro sardo de Miura lidiado en cuarto lugar por Octavio Chacón

Bella estampa del sardo " Taponero" en la plaza de Utrera

Pepe Moral estuvo muy torero en ambos toros con el capote, con bonitas verónicas y chicuelinas ajustadas para poner al toro en la suerte de varas. Aseado con la muleta y fallón con los metales.

El indulto de Tahonero incrementa la leyenda de Miura. Dicen que los toros son un reflejo de sus criadores. Cuentan que Fernando VII vino a Utrera a presenciar una corrida de toros  y que Cabrera consiguió que el Rey se alojase en su casa.

Enseñandole la casa y sus pertenencias vio el rey un caballo tordo rodado de sangre berberisca.

El Rey dirigiéndose a Cabrera le dijo

- Mucho me complacería que que me ofrecieses este soberbio animal , en recuerdo de mi visita.

A lo que el ganadero sin vacilar , respondió

- ¡ Imposible de todo punto , Majestad! Porque es el caso que mi capricho de poseer esta jaco es igual, si es que no supera, el vuestro.

Fernando VII pensó que valía más reinar sobre hidalgos valientes, que sobre aduladores cortesanos y le contestó

- Como gustes Cabrera. quizás a ti te haga mejor avio que a mi.

Esa entereza también la ha tenido siempre la familia Miura, que ha permanecido siempre fiel a sus principios en la cría del toro bravo.

Recientemente asistí a la presentación del libro de Luis Rufino "Miura. 175 años a través de los carteles y la prensa".

A la misma asistieron D. Antonio y D. Eduardo Miura. Ambos hicieron hincapié en lo que habían aprendido de su padre no solo en la parte profesional sino en la conservación de valores humanos.

Presentación del libro de Miura de Luis Rufino citado en el texto


Ellos hablaban así  ese día: " La labor infatigable de cuántos nos han precedido , es el más callado e incalculable timbre de gloria que hemos recibido y por el que día a día intentamos mantener , emular y honrar desde el emocionado recuerdo hacía los 55 años en que mi padre, Eduardo Miura Fernández, rigió los destinos de nuestra casa de manera ejemplar y fecunda".

Como el objetivo principal  de este blog es honrar la memoria de mi abuelo, el Dr. Leal Castaño me permito hacerlo publicando dos fotos de momentos vividos por mi abuelo con D. Eduardo Miura.

El Dr. Leal Castaño con D. Eduardo Miura en el Club Taurino de Sevilla


En la primera de ellas mi abuelo , que por entonces presidía el Circulo Taurino de Sevilla, entrega una distinción a D. Eduardo Miura.

La segunda esta tomada de un acto en la que los ganaderos de Sevilla rindieron un bonito homenaje al Dr. Leal Castaño.

D. Eduardo Miura departiendo con el Dr.  Leal Castaño en animada charla


 



Terminaré con unas palabras de Alberto García Reyes en la presentación de libro citado.

 "Se me viene a la cabeza un verso del poeta peruano Cesar Vallejo que dice: ¡ Haber nacido para vivir de nuestra muerte!.

"Eso es. Miura no es el nombre de una saga ganadera fundamental para el arte que ha conocido ya tres siglos distintos, ni el hierro de un toro bravo mítico, ni el rótulo de un cartel que se desangra. Nada de eso. Miura es un concepto metafísico: la muerte al revés. Es como el toro de Guisando que Lorca le puso por delante a Sánchez Mejías, casi muerte y casi piedra, una escultura en movimiento, un mugido de siglos en el silencio inabarcable del miedo cuando se viste de belleza".

" Porque mientras pueda seguir saltando un Miura a la Plaza de nuestras letras, podremos seguir soñando".


Tahonero irá al campo a padrear para poder seguir soñando con el toro de Miura.


D. Eduardo y mi abuelo  vieron juntos desde la Gloria el primer indulto de un Miura y yo tuve el privilegio de verlo en la cuna del toro bravo acompañado de uno de mis hijos.













domingo, 9 de junio de 2019

Un dia para quitarse el sombrero

Mientras comía en el muy taurino restaurante Casa Salvador con Juan Salazar, dos elegantes señoras se acercaron a nuestra mesa y de manera muy educada se dirigieron a mi anfitrión diciéndole:

- Perdone que le interrumpa la comida, pero ¿ es usted el aficionado de Las Ventas que siempre se levanta y hace una cortés reverencia cuando algún torero brinda el toro al público?

Juan sorprendido contestó.

- Si, soy yo.

- Es un gesto que siempre nos ha llamado la atención y nos parece tan bonito y tan entrañable que venimos a agradecérselo en persona.

El sentimiento que esas dos señoras expresaban me hicieron emocionarme, pues la primera vez que ví una corrida de toros con Juan me explicó el origen del gesto de la misma manera que lo hizo con estas dos señoras.

- Mi padre lo hacía siempre que un torero brindaba al público pues estimaba que cuando el brindis  es personalizado el brindado agradece el gesto. Por tanto cuando es un brindis a todo el público también debe agradecerse tanto el brindis como la disposición del torero a jugarse la vida. Mi padre asistía a los toros siempre con sombrero y tras el brindis del torero se destocaba del mismo y hacía una leve inclinación del cuerpo en gesto de agradecimiento y respeto. Yo solo continuo lo que durante tantos años vi hacer a mi padre.

En ese momento creo que todos disimulamos la emoción y la conversación continuó en taurina comunión.


D. Juan Salazar García-Villamil destocándose en un brindis junto a su hijo Juan que aparece con gafas en la foto.

 
Tuve la suerte de conocer a D. Juan Salazar García-Villamil el día de la boda de su hijo Juan. Solo mantuve con él una brevísima conversación de saludo , pero suficiente para ver su clase, elegancia y señorío, que sin duda su hijo mantiene en todo momento guardando noble homenaje a la memoria de su padre.

Educado en el colegio de El Pilar podemos encontrar un dato muy curioso en el blog titulado "Recuerdos del Pilar", donde Juan Gascón habla del " Libro de Oro" donde se destacaban los alumnos con mejores calificaciones.

En el curso "Ingreso" y perteneciente a la promoción de 1924 aparece D. Juan Salazar García-Villamil. En el curso inferior denominado en aquella época " Elemental" (promoción 1925) aparece D. Livinio Stuyck Candela.

Nadie podría imaginar en aquellos años que tendrían un importantísimo nexo en común. O quizás si.

D. Juan siempre fue un grandísimo aficionado a los toros y pudo presenciar grandes corridas de toreros del siglo pasado en la antigua plaza de la Carretera de Aragón y por supuesto en Las Ventas.

D. Livinio Stuyck Candela fue el fundador de la Feria de San Isidro. Según cuenta P. Barrera en la página opiniónytoros.com, la temporada taurina de Madrid siempre comenzaba en marzo y terminaba en octubre. Había dos abonos: el de primavera y el de otoño. Durante la guerra estos abonos desaparecieron. Entre 1939 y 1946 se celebran corridas de abril a junio y novilladas en verano.

En 1946 D. José Alonso Orduña, gerente de la plaza de toros de Las Ventas se jubila. La sociedad "Nueva Plaza de Toros de Madrid" propone como Gerente  a Livinio Stuyck Candela, abogado y representante en el Consejo de Administración de un grupo de accionistas catalanes.

D. Livinio ( descendiente de la familia Vardergoten-Stuyck , tejedores flamencos que se encargaron por petición de Felipe V de la fabricación y restauración de tapices y alfombras, fundando la Real Fábrica de Tapices de Madrid) aceptó y en 1947 reunió todas las corridas que había en el mes de mayo alrededor de la festividad de San Isidro y restauró el abono que había sido suspendido en la guerra.

D. Juan Salazar fue uno de los primeros abonados de la plaza y todavía en el día de hoy, por recuerdo a su padre y por afición taurina sus hijos aún conservan el mismo y desde esa localidad su hijo Juan continua saludando a todos y cada uno de los toreros que brindan al público. Y también lo hace en todas las plazas a las que asiste. En la Maestranza le he visto hacer el gesto en múltiples ocasiones.


Busto en homenaje a D. Livinio Stuyck en uno de los patios interiores de Las Ventas
Justo por delante del busto de D. Livinio pasamos para poder asistir al reconocimiento veterinario de la corrida que tendría lugar dos días más tarde. Tras el busto de D Livino se encuentra la casa que fue de Antonio Chenel " Antoñete". Su cuñado Paco Parejo fue durante muchos años mayoral de Las Ventas y la casa esta junto a los corrales de la plaza.

El autor del blog delante de la casa que fue de Antoñete

A los corrales nos dirigimos para ver descargar la corrida que se lidiaría dos días después. Esa misma mañana ya se habían enchiquerado los toros de la corrida de la tarde. Tras el desprecinto de los cajones donde viene los toros se comprueba la documentación del ganado y los crotales.

Uno de los veterinarios de Las Ventas, Javier Fernández, nos explica con detalle como en este primer reconocimiento se tiene  en cuenta que el ganado se ajuste a las características de su encaste, se comprueban las defensas de los animales y que no tengan heridas por asta de toro. Luego , uno a uno, se comprueba la movilidad de las reses, la visión y la valoración morfológica.

Se cita a los toros desde los burladeros de los corrales y se comprueba si responden a los estímulos.



Los corrales de Las Ventas

Como comentaba al principio Juan me invitaba a comer en Casa Salvador. Un templo de la comida casera y un auténtico museo taurino.

Fundada por Salvador Blázquez en 1941, supo atraerse una clientela de gran nivel donde destacaban banqueros, toreros, empresarios y actores de la talla de Charlton Heston, Alain Delon y Ava Gardner, el productor americano Samuel Bronston y el escritor Ernest Hemingway.

En 1976, Pepe Blázquez, sobrino carnal de Salvador transformó el negocio en uno de los restaurantes de referencia de la cocina madrileña. Pero además es un museo taurino de primera categoría pues de sus paredes cuelgan cuadros y fotografías que son autenticas joyas.

Este año le han concedido la Orden del Mérito del 2 de mayo, máximo galardón que concede la Comunidad de Madrid.

En la actualidad esta regentado por la hija de Pepe Blázquez, Ángeles Blázquez Gil. Ella fue una de las señoras que se acercó a preguntar a Juan Salazar junto a Esperanza González. Como nos contó tras la comida ambas forman parte del jurado que concede premios a los mejores quites artísticos y de socorro de la Fería de San Isidro.

Ángeles nos contó los orígenes del restaurante. La pasión de sus antepasados por los toros que les llevaba a cerrar el restaurante para recorrer España siguiendo a sus ídolos, Joselito el Gallo y Juan Belmonte, de cuyas corridas grababan películas que luego exhibían en el local proyectándolas en una sábana. Los orígenes de la prestigiosa peña taurina "Los de José y Juan" se gestaron en este local. De hecho ella aún conserva los carnets de socios de sus familiares.

D. Juan Salazar vivía muy cerca del restaurante y era un asiduo al mismo. La conversación de despedida fue muy amena y se notaba como los recuerdos de ambos se iban transformando en sentimientos.

Junto a Ángeles Blázquez, propietaria de Casa Salvador


Tras la magnífica comida con su correspondiente sobremesa esperaba aún otro plato fuerte.

Don Máximo García Padrós, cirujano jefe de Las Ventas , nos iba a enseñar la enfermería. Un autentico privilegio.

Don Máximo comenzó a trabajar en las Ventas en la feria de 1966, año de la mítica faena de Antoñete al famoso toro blanco de Osborne. Formó parte del equipo de su padre D. Máximo García de la Torre, que a su vez había sucedido al Dr. Jiménez Guinea. Este último fue llamado para desplazarse a Linares tras la grave cogida de Manolete.

En Casa Salvador puede observarse una copia del manuscrito del parte facultativo de aquella famosa y trágica cornada.


Parte facultativo de la cornada de Manolete en Linares expuesto en Casa Salvador
Con los tres doctores tuvo mi abuelo, el Dr. Leal Castaño, una gran relación, pero en especial con D. Máximo García de la Torre. Ambos tuvieron como causa común compartir las experiencias clínicas y aunar pautas de tratamiento poniendo las bases de la Sociedad Española de Cirugía Taurina.

 D. Máximo García Padrós es una eminencia de la cirugía taurina. Lleva a sus espaldas 53 ferias de San Isidro de manera ininterrumpida y en ese tiempo solo ha faltado a ocho festejos. Uno de los festejos más significativos que ha vivido fue aquel del año 2014 en el que los tres diestros (Juan Mora, Nazare y Jimenez Fortes) resultaron cogidos y la corrida tuvo que ser suspendida.

En la actualidad ve la corrida en un televisor que tiene en su despacho para poder observar mejor las posibles cornadas y actuar en consecuencia, ya que en la plaza se pierden muchos detalles.

Nos enseñó la enfermería con todo detalle y nos contó que está ubicada junto al patio de caballos, sitio poco higiénico, porque en el diseño actual de la plaza se proyectó una enfermería de caballos, pero no una para las personas.


El autor del blog con el Dr. García Padrós y Juan Salazar en el despacho de la enfermeria

En la puerta de la enfermería


Como curiosidad la enfermería está conectada con la capilla de la Plaza. Resalta una imagen reducida del Señor del Gran Poder que tiene una curiosa historia, que D. Máximo nos relató.

Manuel Mejía Rapela,  mas conocido como el Papa Negro, tuvo seis hijos con su mujer doña Carmen Jiménez. Ni que decir tiene que hablamos de la dinastía de los Bienvenida.

El domicilio de los Bienvenida sufrió permanentes requisas de los milicianos durante la Guerra Civil y el Papa Negro decidió enterrar la estatua del Gran Poder para que no fuera profanada. Esa escultura la trajo su mujer de la finca sevillana "la Gloria de Pilares".

Una vez finalizada la Guerra recuperan esa imagen y años después la familia dona la imagen a la Plaza de las Ventas. A ella se encomiendan cada tarde los toreros antes de iniciar el paseíllo.

Detalle de la imagen del Gran Poder de la capilla de Las Ventas

 Tras la visita a la enfermería nos dirigimos a la localidad que tantos años ocupó D. Juan Salazar  García-Villamil.

Es un placer pasear con su hijo por los bajos de la Plaza, porque es saludado y requerido por un sinfín de aficionados que valoran sus conocimientos.

Con independencia de lo que pasase en el ruedo el día había sido ya para quitarse el sombrero y agradecer a mi anfitrión todo lo vivido.

En su día lo hice personalmente y hoy lo hago públicamente delante de todo el que haya tenido la paciencia de llegar a este punto de mi relato.

Hoy soy yo el que me destoco ante el brindis de detalles, conocimientos y vivencias acumuladas en este día.

Gracias.








sábado, 11 de mayo de 2019

AGUADO CONQUISTA SEVILLA CON REY DE TESTIGO Y MORANTE DE RODILLAS


A las ordenes de Fernando III el Santo luchaba un caballero castellano llamado Fortín Saéz. Cuenta la leyenda que este caballero luchó a cuerpo contra un moro llamado Hamet Celín al que venció en dura batalla. Al verle el Rey llegar empapado en sangre, agua y barro exclamo

- ¡ Fortin , como venís!

El caballero contestó


"Victorioso, Señor y aguado"

El rey desde entonces lo llamo así como mote para concederle más tarde el apellido Aguado, que ya llevaron sus herederos, siendo su hijo Sancho Aguado el primero en llevarlo, y que se extendieron por Castilla, Extremadura , Asturias , País Vasco y Andalucía.

En la entrada en la que relataba el indulto al toro Toledano en Morón de manos de Pablo Aguado hacia referencia al origen del apellido Aguado. Titulaba esa entrada "Pablo Aguado ¿Dónde esta la frontera? 

https://lealesdeltoreo.blogspot.com/2019/04/pablo-aguado-donde-esta-la-frontera.HTML

Todavía no habían salido los carteles de la Feria de Abril , y aún estando convencido de la presencia de Aguado en la misma no podía ni imaginar que en ellos también habría un Morante , un Rey y un Aguado juntos.

En la historia , Morón fue conquistada cronológicamente antes que Sevilla.

Aguado conquisto Morón una tarde marzo  y tomó Sevilla para conquistarla.en la tarde del 10 de mayo de 2019 compartiendo cartel con Rey y Morante.

He tenido  la suerte de asistir a muchos festejos en esta Feria de Abril y pensaba hacer una única entrada con un resumen de lo más destacado de cada uno de los que fui, pero lo acontecido en la Maestranza el viernes de feria merece una entrada especial porque seguro que formará parte de la historia de la tauromaquia.

Morante, Roca Rey y Pablo Aguado con toros de Jandilla. Cartel de la Feria.

Y lo fue. ¡ Vaya si lo fue !

Una de las corridas más completas que he visto. Y pude hacerlo de nuevo con mi hijo Mauricio.
El autor del blog con su hijo Mauricio en la grada de sol justo enfrente de la Puerta del Principe


Morante en su primero estuvo dispuesto. Tres magníficas verónicas con la capa y dos derechazos imponentes con la muleta. No pudo hacer más. 



Roca Rey en el segundo se fue a portagayola con andares de torero caro, sereno y seguro de si mismo. Bella estampa. Tras recibirlo con una larga cambiada en la que casi lo atropella , enardeció al público con seis más que hicieron sonar la música. Espectacular y gran preludio de lo que sería la tarde.

Larga cambiada que arranco los sones de la banda


Buena suerte de picar y buena lidia en banderillas.

La disposición de Pablo Aguado se vio en el excelente quite al toro de Roca Rey, que hizo de nuevo estremecer los tendidos.

Roca comienza la faena de rodillas con muletazos por alto. Aguanta al toro con valentía. Lo engancha de manera espeluznante y queda en el suelo a merced del animal que gracias a Dios no hace por el aunque le mantiene el pitón en la chaquetilla.

Momento en el que el toro engancha a Roca Rey


Su hermano, de paisano, es el primero en llegar al quite. Gran susto que no lo amilana. Faena de emoción. Estocada pegada a las tablas. Petición unánime. Oreja y fuerte petición de la segunda , que no es concedida.

Roca Rey a merced del toro con el pitón en la nuca


En el quinto inicia la faena con el pase pendular cambiado en la espalda que se ha convertido en un clásico y vuelve a hacer una bonita faena que malogra con la espada.

Y Pablo Aguado... No hay calificativos para expresar el toreo de Pablo Aguado. Si ya en el segundo de la tarde había hecho un quite excepcional, en el primero de su lote toreo de manera sublime con la capa. Solo la manera de coger el capote es diferente y sus muñecas dan un trato al percal que solo esta reservado a los más grandes. Dio unas verónicas lentas y sin estridencias, meciendo al toro con suavidad y llevando su embestida hasta el final.

La faena de muleta fue un tratado de tauromaquia. Desde el torero comienzo a la estocada hasta la bola. Faena medida, de veinte pases y cinco minutos. Cinco minutos en los que dio la vuelta al toreo. ¿Hace falta más?








Toreó el alma y no el cuerpo. Mandó sin forzar. Magistral en derechazos, naturales lentos y eternos. Toreo despacioso, cambios de mano por delante y por detrás a mano cambiada. Trincherillas de época.

Una obra maestra del clasicismo torero. El público no terminaba de creérselo. Vellos de punta, lagrimas saltadas, emoción a raudales, abrazos en los tendidos, sentimientos a flor de piel, alegría del toreo en los rostros del respetable.

"¿ Desde cuando no se veía torear así?" Me preguntaba un joven empleado de la plaza.

Petición unánime y dos orejas que el Presidente concede de golpe.



Mientras pasea los trofeos, una suave brisa procedente de Triana entra por las rendijas de la Puerta del Príncipe dejándola entreabierta. , quizás tras haber pasado por los huecos de la estatua de Juan Belmonte.

Tras la revolución del tercero Morante sale dispuesto a no dejarse ganar el cartel de torero de Sevilla.
Bien en el capote. Para sorpresa de todos comienza su faena de rodillas. Un buen aficionado comenta que Aguado ha puesto de rodillas a Morante. Y no le falta razón en el sentido literal de la expresión. Vuelvo a recordar el origen del apellido Aguado en ese momento. Aguado y Morante en pleno duelo.

Tras una buena faena se le concede a Morante una oreja. Bonito gesto de Morante adornando la muerte del toro con un pañuelo , estampa antigua en  recuerdo a Cuchares.

Cuchares con un pañuelo secando las lagrimas al toro antes de morir

Morante repitiendo el gesto de Cuchares





Y sale el sexto de la tarde de nombre Oceánico. No podía haber nombre más apropiado para un toro cuya lidia corresponde a Aguado.

En el colegio aprendimos que un océano es una extensión inmensa de agua que separa a dos continentes

Aguado y Oceánico como una metáfora del desbordamiento del toreo y de marcar  territorios.

Pablo sabía que el triunfo no se le podía escapar bajo ningún concepto. Y se abrió de capa de manera excepcional. De nuevo despacio, con esa gracia especial de los toreros de Sevilla.

Morante  no se iba a dejar comer el terreno con facilidad y nos deleito con el quite del Galleo del Bú, que en su día hiciera Joselito el Gallo. Otro canto a la tauromaquia no sólo por rescatar  suertes perdidas y engrandecer la fiesta. sino por los sanos piques entre toreros tan habituales antaño.

Pero lejos de amilanarse Aguado se arranca raudo al toro y le hace un quite que de nuevo iba a hacer sonar la música.

¿Recordaría en ese momento Pablo Aguado que en su juventud sacó a Morante en hombros y hoy era él el que estaba a pique de abrir la Puerta del Príncipe?

Aguado de joven llevando a hombros a Morante




Si no teníamos bastante en la colosal tarde, unos excepcionales pares de banderillas de Iván García hicieron sonar de nuevo la música para esta gran torero que tras tomar la alternativa y confirmar en Madrid con presencia de Morante se pasó a la plata a las ordenes de Ivan Fandiño, ( QEPD)

Iván García para el que sonó la música en banderillas


Y llegó la faena a Oceánico. Aguado realizo unos embroques pletóricos. De los que parecen haberse olvidado ya. Cuando explicaba a mi hijo lo que significa embrocar (momento en el que el toro mandado por el torero entra en su jurisdicción) un aficionado mayor,  de la localidad de La Campana y habitual de los tentaderos de Miura según me contó entre toro y toro, se dirigió a mi y me dijo con gran sapiencia: "no se olvide que el embroque sin remate no es nada. Y este niño embroca y remata".

Decía Corrochano que "el remate de las suertes, dejar al toro donde se debe quedar, para seguir toreando sin enmendarse, para ligar las faenas, es lo perfecto, la quintaesencia del toreo".

Pablo Aguado fue ayer la quintaesencia del toreo. A la hora de matar al sexto tuvo el temple necesario para no dejarse influir por la situación. Yo estaba nervioso como si fuera el que tenía que ejecutar la estocada. La plaza estaba en tensión, pero Pablo tenía los nervios como el acero con el que iba  a dar muerte al noble toro de Jandilla. Estocada sin paliativos. Dos orejas que se pidieron bajos los gritos atronadores de ¡ Torero, torero!

Dio una triunfal vuelta al ruedo  y fue sacado a hombros por sus familiares y amigos , todos por cierto vestidos de manera impecable para la gran ocasión.



La brisa que soplaba en el tercero y entreabría la Puerta del Príncipe se convirtió en vendaval para que Pablo saliera con cuatro orejas en el esportón.




Cuando lo vi elevar la mirad al Cielo imaginé que desde allí su padre D. Julio Aguado Sainz de la Maza estaría recibiendo las felicitaciones de todos los taurinos que hacen tertulia diaria con San Lucas, entre ellas las del Doctor Leal que le diría: " Julio, ya tenemos dos motivos para recordar el 10 de mayo, Eindhoven y el triunfo de tu niño".

Brindis de Aguado a su padre antes de su fallecimiento


La suerte que tienen es que como los teólogos dicen que en el Cielo no existe el tiempo podrán verlo a todas horas, porque además Pablo hizo ayer un toreo intemporal.

La gente salía toreando por las calles, como hacía tiempo que no se veía en Sevilla.

A Pablo lo esperaban los suyos en el Hotel Colón.

Al llegar alguien le dijo;

- ¡ Fortin , como venis!

El caballero contestó


"Victorioso, Señor y Aguado"



El valor de los valores

"Los sueños de niño, con la ayuda de Dios, se pueden hacer realidad si se tiene disciplina, no se regatean esfuerzos y si jamás se o...