martes, 19 de febrero de 2019

Estreno de la temporada en Cantillana


Inauguramos la temporada  en la Villa Taurina de Cantillana con un festival que resultó extraordinario y donde se cortaron 11 orejas y 2 rabos.

Cantillana es un bello municipio de la provincia de Sevilla situado al margen derecho del rio Guadalquivir y al margen izquierdo de su afluente el rio Viar.

Cuando uno se aproxima a la Villa de Cantillana y divisa el rio evoca inmediatamente la figura de Andrés López Muñoz  “El Barquero de Cantillana”, que mantuvo el apodo de su padre que se dedicaba a transportar personas y mercancías por el rio desde Cantillana a Sevilla en el siglo XIX.

A pocos les sonará por ese nombre, pero si por el de Curro Jiménez que por avatares de la vida tuvo que salir huyendo de Cantillana y refugiarse en la sierra convirtiéndose en el famoso bandolero que se enamoraría de la hija del alcalde de La Algaba, donde vivió refugiado. Cuando fue descubierto se instaló en una finca entre Burguillos y Alcalá del Rio.

Contando esta historia a mis jóvenes acompañantes entramos en el pueblo y nos dirigimos a las inmediaciones de la Plaza de Toros, donde habíamos quedado con Hortensia, la hermana de mi  buen amigo y gran aficionado Manuel García Palomo.  Hortensia tenía las entradas para el Festival organizado por la Hermandad Sacramental de Cantillana y muy amablemente nos las entregó y nos recomendó lo que teníamos que ver y donde comer. 

La primera visita, como no podía ser de otra forma fue a la Plaza de Toros. Una de las más antiguas de la provincia de Sevilla. Inaugurada el 22 de junio de 1905, día del Corpus en un mano a mano entre Reverte y Algabeño Chico.

Reverte era natural de Alcalá del Rio y cuentan que compró la finca en la que se refugió Curro  Jiménez.  Algabeño Chico huelga decir de donde era y parece que tuvo algún `parentesco con la novia de Curro Jiménez.

Este año se ha celebrado el 150 aniversario del nacimiento de Antonio Reverte y el Ayuntamiento de Alcalá del Rio realizó una curiosa exposición conmemorativa. Reverte fue Hermano Mayor de la Vera Cruz de su pueblo natal y a su vez gran devoto de la Virgen de la Soledad de Cantillana. Hasta hace unos 40 años a los pies de la Virgen había un ramo de flores artificiales depositado por Reverte como muestra de devoción a la patrona de Cantillana que desgraciadamente desapareció.

¿Fue casualidad o causalidad que el cartel inaugural de la plaza fuera este?

La plaza fue construida a instancias de D. Pablo Sáenz de Tejada Teruel y de su esposa  Doña Pastora López Santolalla  que fueron sus propietarios hasta que en el año 2001 pasó a ser propiedad del Ayuntamiento de Cantillana.
 

 


La plaza de Cantillana ,solitaria, en la mañana del festejo
 

 


Placa conmemorativa
Bonita plaza que pudimos disfrutar en solitario durante la mañana mientras Leonardo Hernández preparaba los caballos que luego le permitirían hacer una faena pinturera y lucida que fue premiada con una oreja.

Mi hijo Mauricio y la joven promesa del toreo Álvaro Alvear
 

Vislumbrando ilusiones desde el Palco de la plaza
 



 
En esta plaza han toreado  grandes figuras del toreo y en ella fue el debut con picadores de Emilio Muñoz en 1977 con solo 14 años.

El exterior de la Plaza de Cantillana
 
A medida que se va acercando la hora del festejo las calles se animan y los tendidos comienzan a llenarse. El peculiar ambiente previo a cualquier corrida se hace muy singular en Cantillana.  Magnífico ambiente en las gradas donde se reconocen muchas caras  del mundo del toro y grandísimos aficionados.

Buenos aficionados de la Tertulia Taurina el Porvenir
 
Cantillana ha dado tres grandes toreros a la historia de la tauromaquia. Juan Solís Cantillana, Manuel  Espinosa (en los carteles Curro Cantillana) y Manuel Ruiz Manili, leyenda viva del toreo del siglo XX.
 

Con Manili nos encontramos en los tendidos de la plaza antes de comenzar la corrida. El saludo al Maestro hace evocar su trayectoria y que le cuente a mi hijo y a su amigo Álvaro, joven promesa del toreo, quien fue Manili y como comenzó en el mundo del toro.

El autor del blog con Manili
 
Manili cazaba conejos para venderlos en los bares  y así poder comprarse los primeros trastos de torear. En alguna ocasión Manili contó que había llegado a recoger más de 200kg de algodón en el campo en una sola  temporada.
No tuvo una trayectoria fácil y la afamada crítica taurina Marivi Romero llegó a afirmar que Manili no valía para el toreo.
Pero él, que tanto había trabajado para triunfar,  se encargó de desdecirla y a base de torear corridas duras fue haciéndose un nombre que quedará grabado en la historia de la tauromaquia.
Recibió la alternativa en 1976 de manos de Curro Romero , con Palomo Linares de testigo  y toros de Martin Berrocal.
Al poco tiempo Manili  sería testigo de la alternativa que Curro Romero dio a Antonio Alfonso Martin, Maestro que nos enriquece de manera periódica con sus anécdotas y comentarios en la tertulia taurina a la que tengo el placer de asistir.
A pesar que en 1982 le tocó un importante premio de lotería, a medias con su apoderado Victoriano Valencia, Manili siguió toreando.
Y en 1988 le llegó su consagración  al abrir la Puerta Grande en Madrid tras dos faenas  a sendos toros de Miura el 17 de mayo de aquel año. El añorado Vicente Zabala le puso del apelativo de El Tigre de Cantillana. Nadie desde entonces ha abierto la Puerta Grande de Madrid toreando toros de Miura.

Manili el 17 de mayo de 1988 abriendo la Puerta Grande de Madrid
 
Sólo cinco días más tarde de aquel triunfo, en el mismo escenario, caería mortalmente corneado El Campeño, banderillero que actuaba a las ordenes de Joselito.

Todavía impactados por tal hecho,  Manili con toros del Puerto de San Lorenzo volvió a abrir la Puerta Grande de Madrid el 5 de junio de 1988. Dos veces en menos de veinte días.
En un artículo del Correo de Andalucía podía leerse lo siguiente:

" Manili mandó cortar las dos cabezas de los Miuras y regresó a su pueblo, Cantillana, convertido en un auténtico héroe. Fuel el 7 de junio. Le esperaban todos los vecinos- el alcalde al frente- y hasta una banda de música. Toda la población, literalmente se echó a la calle para recibir a su vecino en ambiente de auténtica fiesta. La muchedumbre acompañó al torero, que concluyó su periplo, después de ser nombrado Hermano Mayor Honorario de la Soledad, rindiéndose -roto de emoción- en la sepultura de su madre.

Un mes después volvió a Madrid junto a Antoñete y Curro Romero para despachar una corrida de Torrestrella. Cortó una oreja. Tres se llevó de los toros de Miura, dos semanas después en San Fermín. "¡Que viene Manili!" ya era el grito de guerra de aquella campaña que le conduce, por fin, por el circuito de las ferias con aura de figura. La sonrisa silvestre del torero de Cantillana es el mascaron de proa de la temporada".

Pero el 25 de agosto de aquel año un toro de Albayda le sacó las tripas en Almería y frenó en seco su ascensión. Ayer dos buenos aficionados almerienses, Juan Manuel Pérez Alarcón y su padre ( a los que se ve en la foto de arriba) presenciaban el festival y casi con certeza rememoraron esa cornada.

Manili, reventado por el tremendo percance, volvió a Cantillana el 3 de septiembre, esta vez en ambulancia.

El pueblo volvió a echarse a las calles para recibirlo y cuentan que se llegó a entonar el canto religioso "Santo Dios". Este era un canto que los campesinos de Cantillana hacían en rogativa por las lluvias mientras realizaban sus labores y que se cantaba también en los cultos de las hermandades locales.

La letra era la siguiente:

Los pecadores pedimos/al señor continuamente/y por eso le decimos/ Santo Dios y Santo Fuerte./ Santo Dios/Santo Fuerte/Santo Inmortal/Líbranos Señor/de todo mal./ Con dolor de nuestros pechos/le pedimos al Señor/que seamos perdonados/ante el Tribunal de Dios/ Santo Dios/Santo Fuerte/Santo Inmortal/Líbranos Señor/ de todo mal.

Blas Infante, que fue Notario de Cantillana desde 1910 a 1923, quedó prendado de este Canto, hasta el punto de utilizar la música y melodía del mismo, para cambiándole la letra, convertirlo en el Himno de Andalucía.

Recordando esta circunstancia , comenzó a sonar la música que abría el paseíllo y la expectación llenó los tendidos.







Gran tradición musical existe en Cantillana y prueba de ello fue el excelente repertorio de pasodobles que tuvo que desplegar la banda para acompañar la labor a caballo de Leonardo Hernández (una oreja) y las faenas de El Fandi (dos orejas), Salvador Cortés (dos orejas), Cayetano (dos orejas), Pablo Aguado (dos orejas y rabo) y el novillero local Muñoz Ríos (dos orejas y rabo).

Destacó sobremanera la torería y el empaque de pablo Aguado y el buen poso que dejo Muñoz Ríos. En las retinas  nos llevamos también el bonito novillo jabonero lidiado en rejones, un espectacular tercio de banderillas de El Fandi, las estocadas de Salvador Cortés y Cayetano, los lances de capa de Pablo Aguado y su mano baja en la muleta con naturales eternos y las buenas maneras de Muñoz Ríos.

Con un excelente sabor de boca dejamos Cantillana, recordando la iniciativa de su Ayuntamiento que en 2017 declaraba a los espectáculos taurinos que se celebrasen en la localidad como parte integrante del Patrimonio Cultural Inmaterial de Cantillana (conforme a la Convención para la salvaguarda del patrimonio Inmaterial de la UNESCO) así como declarar a Cantillana como "Villa Taurina2 en defensa de este mismo patrimonio.

La vuelta a Sevilla estaba llena de agradables sensaciones. Haber estado cerca de una figura del toreo que ya forma parte de la tauromaquia, Manuel Ruiz Manili, y la impresión de haber visto torear a un joven torero, Pablo Aguado, que puede hacer mucha historia y que , a poco que le acompañen las circunstancias , dará mucho que hablar esta temporada que hemos inaugurado en Cantillana. 
 










 

 

sábado, 19 de enero de 2019

Los gestos de Jaime Ostos


El pasado 6 de junio de 2018 tuve la suerte de asistir en Madrid a la corrida de la Beneficencia.

En los prolegómenos de la corrida compartí una conversación con el Maestro Jaime Ostos al que me encontré en los aledaños de la Plaza.
 
Jaime Ostos con el autor del blog en Las Ventas. Corrida de la Beneficencia 2018



Jaime Ostos me dijo que hacía mucho tiempo que estaba intentando contactar con alguien de mi familia porque tenía en su poder una caricatura de mi abuelo que nos quería hacer llegar, pero no sabía cómo hacerlo ni adonde enviarla.
En esa misma conversación hizo una glosa de la amistad que mantuvo con mi abuelo y relató a su mujer, que lo acompañaba, la cantidad de veces que había sido atendido por él en la propia Plaza de Toros de la Maestranza y posteriormente en la clínica de la Virgen de los Reyes donde el Doctor Leal tenía el “sanatorio de toreros”.
Recordaba el maestro Ostos que en la primera corrida de la  Feria de 1965, el domingo antes del alumbrado, obtuvo un triunfo heroico con dos toros de Núñez. El primero le dio un cornalón, pero el diestro aguantó en la Plaza hasta estoquear al cuarto.  De allí directamente a la enfermería y después a la clínica Virgen de los Reyes.
El jueves de Feria estaba anunciado de nuevo en la corrida en la que compartía cartel con Diego Puerta y Paco Camino con toros de Benítez Cubero. Puerta había abierto la Puerta del Príncipe el martes cortando tres orejas y venía con el mentón abierto por un pitonazo. El lunes había cortado una oreja también. Paco Camino venía de cortar orejas también en las corridas que lunes y martes había toreado con Puerta. Y mi abuelo no dejaba torear a Jaime Ostos que a punto estuvo de escaparse de la clínica. Finalmente Jaime Ostos fue sustituido por Curro Romero y la tarde resultó apoteósica, llegándose a escuchar a la Banda de Tejera en una verónica de Curro Romero al quinto de la tarde.  
Tras ese breve encuentro el maestro quedó en mandarme la caricatura que tenía de mi abuelo.
Poco tiempo después recibí por correo postal la caricatura que reproduzco a continuación.
Caricatura del Dr,.Leal con dedicatoria de Jaime Ostos



 
 
La caricatura fue realizada por Vicente Flores Navarro (1911-1990) y por algún motivo el original de la misma estaba en poder de Jaime Ostos. Sin duda la caricatura tiene un valor artístico importante, pues no en vano salió de las manos de un gran artista, quizás no debidamente reconocido en el mundo taurino y en el mundo del arte.
Vicente Flores se formó en la escuela de Rico Cejudo y mantuvo una intensa amistad con Gustavo Bacarisas. Con solo 17 años ilustraba crónicas taurinas en el Diario La Unión. En 1932 ingresa en el Diario ABC donde realizó más de 20.000 caricaturas y dibujos. Culminó su carrera periodística publicando su propia caricatura en una entrevista que sus compañeros de ABC le hicieron a modo de despedida en 1986. Sobre su vida, su hijo D. Vicente Flores Luque realizo una tesis doctoral en la Facultad de Bellas Artes, que resulta clave para entender la historia del periodismo sevillano.
El Dr Leal, Jaime Ostos y D. Vicente Flores coincidan en diversos foros de la ciudad y tenían muchas cosas en común. Entre otras que los tres salieron en la Cabalgata de Reyes Magos del Ateneo representando al rey Baltasar
 Más allá del valor artístico y crematístico de la caricatura me quedo con el valor sentimental de la misma , con el enorme gesto de Jaime Ostos y con la dedicatoria que sobre la misma pone el Maestro en la que puede leerse.
“A mi buen amigo y gran aficionado Manuel Fernández Leal para que tenga una caricatura de un gran hombre, gran médico y mejor amigo del mundo. EL DIOS DE LOS TOREROS. Un abrazo. Jaime Ostos.2018. “  
Sobran los comentarios.
A mi abuelo esa caricatura sin duda le gustó muchísimo y el año 1955 la utilizó para felicitar el año que entraba a sus amistades, familiares y conocidos.
 
Felicitación del Dr. Leal del año 1956


Puede observarse una diferencia importante entre ambas caricaturas. En la que me hace llegar Jaime Ostos se observa al Dr. Leal reparando a dos toreros. En la tarjeta de felicitación uno de los toreros es sustituido por un futbolista del Sevilla FC, ya que mi abuelo compaginaba sus tareas médicas en la Maestranza y en el club de nuestros amores.
Pero ¿porque el Dr. Leal se negó de manera tan tajante a que Jaime Ostos torease aquella tarde en Sevilla?
La explicación es fácil. La cornada del domingo en Sevilla había sido grave y afectaba a la zona donde Jaime Ostos había recibido poco tiempo antes una cornada gravísima.
El 17 de julio de 1963 Jaime Ostos sufrió una de las cornadas más graves de la historia de la tauromaquia en la aragonesa Plaza de Tarazona. Cornada que pasó a a los anales de la historia del toreo por varias circunstancias.
Aquella tarde se anunciaban en Tarazona 7 toros de la ganadería de Hermanos Ramos Matías para D. Angel Peralta, Jaime Ostos, El Viti y “ Caracol”.
Cartel de la corrida de Tarazona el 17 de julio de 1963


En el primero  de la tarde, tras el de rejones, un golpe de viento dejo al descubierto al maestro Ostos y el morlaco lo empitono partiéndole las arterias iliacas,  y las venas safena y femoral. Cornada mortal de necesidad. El torero sangraba a chorros. Ingresó sin pulso en la enfermería. Había perdido una cantidad de sangre tremenda. Los médicos derrotados firmaban el acta de defunción y recibió la extremaunción en la misma plaza. En ese momento D. Angel Peralta irrumpió en los tendidos a voz en grito pidiendo sangre para el matador. Se formó una cola de más de 300 personas para donar sangre. El propio Peralta hacía las transfusiones de brazo a brazo a base de jeringazos. Hasta 14 litros le transfundieron. Peralta operaba a sus yeguas y realizo una operación de urgencia a su compañero mientras localizaban al Dr Val Carreres, cirujano jefe de la plaza de Zaragoza.

Jaime Ostos  contaba que ese día vio la muerte de cerca y mientras vivía ese momento se abandonó en un extraño y placentero bienestar. Luego pasó casi un mes debatiéndose entre la vida y la muerte llegando a estar 27 días en coma en la clínica San Ignacio de Zaragoza. Ángel Peralta le salvó la vida con aquella operación en plena plaza.
Estancia en la Clínica San Ignacio de Zaragoza tras la cornada


Un par de meses antes de coincidir en Madrid con el Maestro ví en prensa una  foto en la que Jaime Ostos portaba el féretro de la persona que le salvó la vida. Me impactó aquella imagen que reflejaba el valor de la amistad, el profundo agradecimiento y los valores que se respiran en el mundo  del toro.

Jaime Ostos portando el féretro de Ángel Peralta. Abril 2018



Muchas gracias Maestro por las palabras dedicadas a mi abuelo y por el sincero cariño que hacía el demostró en la conversación que el día de la Corrida de la Beneficencia mantuvimos.

Desde estas humildes letras solo me queda devolverle uno de los brindis que le hizo a mi abuelo en la Maestranza. De bien nacidos es ser agradecidos. Usted lo ha sido y el que escribe y su familia también quieren serlo con Vd.
 
Brindis de Jaime Ostos al Dr. Leal Castaño en la Maestranza de Sevilla


 
 
 
 


 

 
 
 

 
 
 
 

sábado, 5 de enero de 2019

Ilusión taurina


Hace unos días vi en Twitter, en la cuenta de AlliveSSevilla (@AllivesSevilla),  una imagen de la Cabalgata de 1955, en la que los SSMM fueron encarnados por D. Juan Belmonte, D Juan Ignacio Luca de Tena y D. Antonio Leal Castaño

Esa foto, que me encantó y que he rescatado del archivo familiar, me recordó una asignatura que tengo pendiente desde hace tiempo y que no es otra que no dejar morir la memoria de mi abuelo y plasmar de alguna manera su apasionante vida, tan unida a la ciudad de Sevilla, al mundo del toro y al Sevilla FC.




Como ni mi tiempo ni mis capacidades literarias me permiten escribir un libro, empezaré a rescatar esa memoria en este blog que hoy inauguro.

Me centraré solo en la parte taurina, afición inculcada por mi padre de manera directa, pero en la que mi abuelo tuvo una importancia decisiva, pues durante muchos años ejerció como cirujano jefe de la Maestranza de Sevilla a la par que era el médico del Sevilla FC.

Aprovecharé también el blog para rememorar episodios históricos de la tauromaquia, comentar la actualidad taurina y resaltar los eventos taurinos que Dios me permita vivir en primera persona. Tranquilos que no hablaré de futbol.

La foto que publico de la Cabalgata de 1955 me lleva a inaugurar el blog  un día tan señalado como el 5 de enero. Día de la Cabalgata, día de la ilusión por antonomasia y día taurino donde los haya.  Observamos de izquierda a derecha a Juan Belmonte, El Marqués de Luca de Tena y Antonio Leal.
Esta es solo una muestra de lo taurina que es la Cabalgata de Sevilla y de la vinculación que siempre ha tenido con el mundo del toro en cualquiera de sus facetas.

Basta solo recordar que la Cabalgata del Ateneo de Sevilla sale por vez primera en el año 1918 desde la sede del Teatro San Fernando en la calle de Los Lombardos, hoy Muñoz Olive, pero que ya  en 1919 comienza a salir desde la Real Maestranza, lugar de organización e inicio de su recorrido durante más de treinta años.
Foto de la Cabalgata de 1919, primera vez que sale de la Plaza de Toros de Sevilla.



El primer torero que encarnaría a un Rey Mago fue Manolo González en 1949. 

Los Reyes Magos de 1949. D. José Montoto y González de la Hoyuela, D. Juan Delgado Roig y Manolo González (Baltasar), primer torero que encarnó a un Rey Mago. El paje de la izquierda es hoy prestigioso doctor D. Manuel Murga Sierra. 



 Luego un enorme elenco de matadores de toros recorrieron las calles de Sevilla.
Miguel Báez Litri (1950), Juan de Dios Pareja Obregón ( 1953), Juan Belmonte (1955), Gregorio Sánchez (1956), Jaime Ostos (1958), Manolo Vázquez (1959) Pepe Luis Vázquez (1960), Diego Puerta (1965), Palomo Linares (1967), José Luis Parada (1971), Curro Romero (1974), Antonio Ordoñez (1976), Espartaco (1987) y Eduardo Dávila Miura (2013). El toreo a caballo también tuvo su rey mago cuando Álvaro Domecq salió en 1966
A esta nómina se unen ganaderos como Fernando de la Cámara (1959) José Luis de Pablo Romero (1964), Javier Guardiola (1969), Eduardo Miura (1972) y Gabriel Rojas (1975).
Diodoro Canorea, empresario de la Plaza, salió en 1982 e ilustres Maestrantes siempre han figurado en el cortejo real.
Pido disculpas si olvidé a alguien relacionado con el mundo del toro.
Comienzo pues este blog taurino en el día de la ilusión por excelencia recordando aquella Cabalgata de 1955.
El diario ABC del 6 de enero de 1955, que como curiosidad tenía 38 páginas y se vendía al precio de 1 peseta, abría con el siguiente titular:


Cito parte de la crónica a continuación, porque creo que resulta muy significativo si las comparamos con las que se hacen en la actualidad se trate del asunto que se trate. 
“ En la confluencia de la calle Menéndez Pelayo con la Avenida de Cádiz, los Reyes  descendieron de sus tronos y acompañados de sus pajes, el Presidente del Ateneo, directivos y organizadores, se dirigieron en autocar a los centros de beneficiencia en los que habían de hacer personalmente la distribución de los juguetes y golosinas.
Fue el primero de dichos centros el Hospital San Fernando de la calle Cardenal Cervantes, donde los Monarcas, a los sones del Himno Nacional, fueron recibidos por el Alcalde, varios capitulares y personal rector del establecimiento. Los niños de ambos sexos allí acogidos se agolpaban en el patio, engalanado con gallardetes y reposteros. Melchor, Gaspar y Baltasar, después de adorar al Niño Jesús, entre el continuo palmotear de los pequeños ocuparon sitiales bajo rojo dosel. Acto seguido comenzó el reparto , que como siempre fue rico en emociones.”
Una delicia de extracto de crónica sin lenguaje de género,  ni complejos ante el Himno Nacional o la Adoración al Niño Jesús.
Mi madre, en una época en la que las mujeres no podían salir de paje de los Reyes, aprovechando el maquillaje negro tuvo el privilegio de acompañar a mi abuelo en el Cortejo. Quizás fuera la primera mujer que salió de paje con un Rey Mago en Sevilla. Faltó poco para que no lo hiciera porque poco antes de salir la Cabalgata uno de los palos que sujetaba el dosel de la carroza cayó sobre su cabeza y mi abuelo , ante la atónita mirada de los ateneístas, exclamó ¿Te ha pasado algo, hija mía?.
Ella recuerda que Juan Belmonte era muy callado y prácticamente no habló en el tiempo que coincidieron. De hecho en los discursos que los Reyes Magos pronuncian en la cena que el Ateneo ofrece tras la Cabalgata solo hablaron D. Juan Ignacio Luca de Tena y mi abuelo.
Cuando Juan Belmonte sale de Rey Mago tiene 63 años y estaba mayor. Llevaba mucho tiempo retirado como matador de toros. Siete años más tarde moriría
Mi abuelo coincidía mucho con Juan Belmonte en la tertulia de “Los Corales” en la calle Sierpes.
Belmonte era íntimo amigo de Rafael “El Gallo”. Recuerdo a mi abuelo contando que El Gallo siempre decía que Belmonte y él eran tan amigos que a veces pasaban cinco horas juntos sin hablar a lo que añadía “hay muchos amigos con los que se puede hablar  mucho tiempo, pero pocos con los que se pueda estar callado mucho tiempo”.
Cuando los Reyes visitaron el Hogar de Beneficiencia, Juan Belmonte se acercó a mi abuelo y le dijo. “D. Antonio, que alegría ser niño y tener tanta ilusión aunque no tengas  “na”. A muchos mayores que pensamos que tenemos “de tó” nos haría falta la ilusión de estos niños”.



En la imagen con la que cierro el blog por hoy se ve al Dr Leal escuchando las peticiones de un niño con la mirada de Juan Belmonte al fondo, que lo dice todo.

Amigos, no perdamos la ilusión, ni en este día ni en nada de lo que hagamos. 
Que Dios reparta suerte.   


Hoy se torea en el Cielo por chicuelinas

Decían de él que toreaba como los ángeles y que sus muñecas eran de cristal por la suavidad con la que mecía el capote. Cuentan que ha entra...